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¿Alguna vez se sintió molesto por habérsele ocultado información importante que necesitaba saber? ¿Y si descubre que le mintieron? ¿Que sentiría si para que usted la creyera fue respaldada en la persona que usted más confianza le había tenido? ¿Podría justificarse el engaño sobre la base de la rectitud y el amor de Dios? En definitiva, ¿necesita Dios de semejantes artilugios engañosos para acreditarse?...

Sea como fuere, distintas religiones fundamentalistas cristianas tienen esta mala costumbre, impulsados vaya a saber por cuales motivos, de publicar literatura con la finalidad de oscurecer y confundir a las personas en temas importantes. Un libro muy popular que ha sido distribuido en todo el mundo occidental de puerta en puerta en defensa de la Creación en contra de la Evolución (cuya portada aparece arriba), permite advertir este desagradable aspecto. Muchos lo han leído y tienen una mala opinión de ese libro 5, pero muchos otros lo consideran como uno de los mejores libros publicados en defensa de la Creación y por ende de Dios y la Biblia. Buena parte de su material es tomado de otros grupos cuyas creencias religiosas fundadas en la Biblia los ha llevado a desarrollar el denominado creacionismo científico

Por lo general, pocos conocen en detalle algunos de estos asuntos que presentaré a continuación, pensando a lo sumo que solo son puntos de vistas teóricos enfrentados o señalamientos esgrimidos por personas incompetentes, sobre los cuales no hay de que preocuparse. Se equivocan. Necesitan informarse mejor. En consecuencia, presentaré a continuación solo algunos ejemplos de citas fuera de contexto y transmisión de información tendenciosa y falsa.

El ojo "evolucionista"

En el libro mencionado, titulado "La vida... ¿cómo se presentó aquí?¿Por evolución o por creación?", editado por la WT en el año 1985 en su página 18 párrafo 11, levanta una pregunta sobre la constitución del ojo humano, el oído y el cerebro, diciendo:

"¿Es posible que el elemento no guiado del azar, del cual se piensa que es una fuerza impulsora de la evolución, pudiera haber juntado todas estas partes al tiempo apropiado para producir mecanismos tan elaborados?

Para empezar, la pregunta está mal levantada, porque la "fuerza impulsora de la evolución" tal como es explicada por Darwin no es el azar en la forma de percances fortuitos inconexos, sino el producto de la acción conjunta de mecanismos biológicos de los seres vivos que pujan en el marco de la denominada selección natural. Cualquiera que haya leído El origen de las especies, sabrá reconocer el asunto, pues es parte del eje sobre el cual gira dicho libro. 

Ahora bien, ¿cuál es la respuesta a la preguntan que levantan? Veamos. Comenzando el párrafo 12 responden a su pregunta ya tendenciosa y mal formulada recurriendo, para lograr un nivel supuestamente sincerado y erudito, a unas palabras tomadas del mismo Darwin, donde lee:

"Darwin reconoció que esto era un problema. Por ejemplo, escribió: "Suponer que el ojo (...) pudiera haberse formado por [evolución], confieso tranquilamente que parece totalmente absurdo"."

En el mismo párrafo a continuación rematan sus intenciones al escribir:

"Desde entonces ha pasado más de un siglo. ¿Ha sido resuelto este problema? No."

La cita de Darwin es tomada de "The Origin of Species por Charles Darwin, edición de 1902, primera parte, p. 250."; página 252, capítulo 2, referencia 9. Tomen nota por favor de la palabra en la cita de Darwin que aparece entre corchetes. 

¿Cuántos han tenido la oportunidad o el deseo de leer el famoso libro del naturalista? Usted, ¿conoce ese párrafo? 

A continuación transcribo la cita completa:

"Parece absurdo de todo punto-lo confieso espontáneamente-suponer que el ojo, con todas sus inimitables  disposiciones para acomodar el foco a diferentes distancias, para admitir cantidad variable de luz y para la corrección de las aberraciones esférica y cromática, pudo haberse formado por selección natural. Cuando se dijo por primera vez que el sol, estaba inmóvil y la tierra giraba a su alrededor, el sentido común de la humanidad declaró falsa esta doctrina; pero el antiguo adagio vox populi, vox dei, como todo filósofo sabe, no puede admitirse en la ciencia. La razón me dice que si puede demostrarse que existen numerosas gradaciones desde un ojo sencillo e imperfecto a un ojo completo y perfecto, siendo útil cada grado al animal que lo posea, como ciertamente ocurre;..."1 

Resalta a simple vista la manera arbitraria y totalmente fuera de contexto que responden a la pregunta por ellos levantada al incorporar una oración tomada de la obra del propio Darwin. Al sacar de contexto sus palabras rematando con una conclusión tan categórica inducen a cualquier lector profano del libro a imaginar un personaje obligado a reconocer como una seria impugnación a su teoría la formación del ojo, y que a consecuencia de ello no tenía nada para contestar sobre ese tema, admitiendo de esa manera una "laguna" enorme en ese asunto, la cual sigue sin resolverse. De esa manera cualquier lector desprevenido juzgaría a Darwin como un gran especulador o un simple charlatán que buscaba negar la existencia de Dios. Nada más erróneo. Es totalmente falso. 

Ellos deliberadamente manipulan la cita para que parezca decir eso, porque ese comentario Darwin lo incluyó para explicar que ese parecer es típico de la intuición, una percepción o presentimiento guiado en muchos casos por una conclusión rápida al hallarse carente de nuevos datos y razonamientos, y no para reconocer un problema todavía irresuelto. 

Pueden ver como armoniza el pensamiento del naturalista con su introducción sobre el ojo al referir que suponer la evolución del mismo "parece" absurdo (es decir, no dice o asegura que lo sea) al igual que les pareció absurda la idea de que la tierra se moviera alrededor del sol para las personas inteligentes en apenas unos siglos atrás, sencillamente era porque el sentido común o la intuición les dictaba eso. En consonancia a ello pasa a exponer en los siguientes párrafos hechos y razonamientos lógicos que permiten apreciar cómo una formación del ojo puede ser gradual sin ningún problema serio para el organismo conforme el momento o período de su existencia. Entre las primeras evidencias que presenta para tal exposición se encuentran en las ya existentes gradaciones de los órganos de visión hallados en distintas especies de seres vivos actuales. Cualquiera que desee saber más sobre ello puede adquirir su libro y leerlo directamente de allí. 

De hecho, en la traducción al español directamente de la sexta edición inglesa del libro de Darwin realizada en 1877, los párrafos donde alude a la formación de órganos perfeccionados y de extrema complejidad, explica con una profundidad de pensamiento la manera en que "la fuerza" impulsora, es decir "la selección natural" pudo operar durante el tiempo de la existencia de los seres animados en los diferentes organismos existentes en el perfeccionamiento del órgano de la visión según las necesidades de cada especie. Inclusive incorpora un pensamiento válido para los creyentes, en donde admite la posibilidad de que este proceso responda a un patrón establecido por el "Creador" para su prosecución.1 No se sorprenda..., leyó bien: "por el Creador".

¿Tomaron nota de la palabra entre corchetes? Pues allí podrán corroborar de cómo hasta en una cita textual se toman la libertad de sustituir el término desarrollado por Darwin de "selección natural" para explicar el origen de las especies por el de "evolución", razón por la cual aparece entre corchetes [ ]. Esta sustitución tiene por objeto desviar la mente del lector del mecanismo para explicar la evolución propuesto por Darwin, con el fin de llevarlo al ámbito del azar o la simple suposición, aspecto sobre el cual me explayaré luego.

Ahora bien, con todo ello no pretendo de ninguna manera dar por sentado que la forma descrita por Darwin es la que realmente ocurrió, y que ello es de por sí un hecho indiscutible y comprobado. Lo que deseo dejar en claro es la existencia de argumentos razonables que permiten visualizar una manera factible de su ocurrencia ya prevista por el naturalista, aspecto que se pasa por alto a sabiendas, colocando citas fuera de contexto para crear ideas distintas en la mente de los lectores que de manera subordinada han depositado su confianza en los "expertos" que se arrogan el derecho moral de educar, editando el libro que supuestamente defiende la honradez de Dios y la verdad de la Biblia. 

¡Una desfachatez total! Es imposible creerlo como un acto erróneo o falto de entendimiento, es completamente intencional. Resulta absolutamente indefendible cualquier pretensión de impericia, error humano o intento de trasladar alguna responsabilidad a terceros por semejante disposición editorial. Aquellos que participaron en la preparación de ese libro o el desconocido escritor de semejante material jamás puede librarse de responsabilidad moral por la manera de manejar una cita de un libro cuyo párrafo al menos tuvo que leer para tejer semejante telaraña de falsedad. ¡Que cínicos mentirosos! ¡Que desprecio a la candidez! 

 

Develando la perorata irónica

Ahora pasaré a mencionar algunos aspectos más que permitirán comprender un poco mejor el problema actual en este debate. Han notado que el libro creacionista usa el término "evolución" y "azar", y pasa por alto términos y contextos de los pensamientos de las citas incorporadas,  incurriendo de ese modo en falseamiento de información al transmitir o comunicar conocimiento. De hecho, cualquiera que lo haya leído poseyendo una mínima información correcta de los hechos podrá descubrir cientos de errores dispuestos como falsedades y manipulaciones para enredar. 

Primeramente, para entender su posición es muy útil leer la definición dada a los términos "evolución" y "creación" que les motivaron la publicación de semejante obra. En el mismo libro, en la página 10, ellos dicen:

"Puede ser útil también aclarar ahora ciertas definiciones: Evolución, como se usa en este libro, se refiere a la evolución orgánica... la teoría de que el primer organismo vivo se desarrolló de materia inanimada. Se dice entonces que, después, a medida que este se fue reproduciendo, se transformó en diferentes clases de organismos vivientes, hasta que, al fin, produjo todas las formas de vida que hasta ahora han existido en la Tierra, incluso a los humanos. Y se cree que todo esto se ha logrado sin dirección inteligente ni intervención sobrenatural. Creación, por otra parte, es la conclusión de que el aparecimiento de los organismos vivientes solo puede explicarse por la existencia de un Dios Todopoderoso que diseñó e hizo el universo y todos los tipos o géneros básicos de vida que hay sobre la Tierra."

Noten por favor para Evolución las palabras "de materia inanimada" y "sin dirección inteligente ni intervención sobrenatural" abarcando una 'reproducción transformativa' en la que llega "incluso a los humanos". No cabe duda alguna que un debate tan abarcador (desde los minerales hasta los seres humanos) seria de neófito afirmar que todo se halla aclarado. 

Ahora bien, el concepto introducido del azar transmite la idea común de algo accidental, inesperado, aleatorio, fuera de control alguno. Los creacionistas acoplan este concepto al tema de las mutaciones, señalando que las especies fueron el resultado (según ellos entienden de Darwin y de los científicos actuales) de miles de errores biológicos hasta que alguno da en el blanco (claro, si no hay un director inteligente...) y cada organismo vivo de esa manera "avanza" un gradiente en su carrera evolutiva. 

Sin embargo, de ese modo establecen un cuestionamiento totalmente equivocado y falso. El hecho de no saber cómo resultará algo complejo no significa que sea aleatorio, solo lo es a nuestro entendimiento, incapaz de verlo y pronosticarlo, como el clima. Un ejemplo más sencillo puede ser el de un bello panorama de la naturaleza. Un hermoso paisaje no se forma porque halla "alguien" inteligente que con injerencia sobrehumana lo diseña y lo crea moldeando y trabajando todas las partes involucradas, incluyendo todas sus formas de vida propias, hasta alcanzar un panorama para el deleite humano. No, más bien son los complejos mecanismos geológicos, atmosféricos, mineralógicos y biológicos ya existentes los responsables de su modelación o diseño en el transcurso del tiempo. Y en este sencillo ejemplo puede apreciarse lo absurdo que sería decir que tal resultado fue la suma de unos cuantos aciertos atmosféricos, biológicos, geológicos y físicos de entre miles de cambios erráticos. Aunque los sucesos ocurren sin ningún tipo de dirección "inteligente", es decir en tiempo real y en apariencia fortuita, todo paisaje se modela y forma completamente por sí solo. No ocurre por tanteo, como un ciego buscando la salida de un laberinto, sino de manera progresiva y continua. Y existen tantos paisajes distintos según resulten las distintas diferencias participantes en su formación.

Cuando en evolución usan el término "azar" por lo general es para indicar la formación de la primera primitiva célula en un "caldo" mineral ancestral. Pero eso es algo muy teórico, sumamente especulativo, no una explicación formal. En realidad indica desconocimiento pleno, solo una opinión meramente intuitiva. De hecho, cada vez que se usa la palabra "azar" es como decir "no sé". Este aspecto no tiene nada que ver con el mecanismo propuesto para la evolución mediante el cual seres vivos se adaptan y modifican según existen en el tiempo. Sobre ello sí existen muchas evidencias que lo demuestran. 

Por otra parte, ni siquiera ellos pueden probar que hubo "dirección inteligente" e "intervención sobrenatural" en la aparición y evolución de todas y cada una de las formas distintivas de vida, ni siquiera para qué ni porqué, solo lo creen por fe. De modo que toda la argumentación del libro no es más que una mera exposición de ideas sobre un asunto de fe. El aspecto negativo es presentarla como pruebas o evidencias irrefutables a favor de la creación para fundamentar la teología bíblica tradicional en contra de las evidencias científicas, pues de ser así se convierte en simple palabrerío sin sentido. Pero lo peor es recurrir al lenguaje de riña, burla, falseamiento de ideas y confusión deliberada.

 

¿Especies creadas o solo arquetipos?

Para Creación, si prestan suficiente atención, además de mencionar la presencia de un "Dios Todopoderoso", incorporan términos como "diseñó" (del verbo diseñar, inventar)  y muy especialmente al decir que "hizo... [Dios] todos los tipos o géneros básicos de vida que hay sobre la tierra".

¿A qué viene el término aparentemente inofensivo de "básico"? ¿Porqué no lee directamente: 

"...todos los tipos o géneros de vida que hay..."? 

Pregunto: ¿de dónde sacaron eso de "géneros básicos de vida"? ¿Acaso Dios crea la terminología taxonómica? 

No; entendemos se refiere a formas físicas tangibles de vida distintas, y de acuerdo al criterio religioso poseen una limitación de diversificación regida por la reproducción sexual, convirtiéndolos en inmutables. Entonces, ¿pueden citar algún pasaje de la Biblia que mencione que Dios crea un arquetipo del cual proceden luego distintas formas relacionadas? Al mencionar un género básico inevitablemente incorporan la noción de otros géneros que aparecerían después a partir del llamado "básico". Si Dios creó los "géneros básicos", los posteriores, ¿cómo vendrían? ¿Está en el Génesis o en algún otro libro "inspirado"? ¿Sabían de ello los israelitas, los judíos y los primitivos cristianos? 

Con total seguridad la respuesta es NO.  Cualquiera que halla leído la Biblia sabrá que en ninguna parte menciona nada sobre "géneros básicos", ni nada que sugiera la existencia de ancestros primigenios creados como representantes potenciales de futuros nuevos grupos genéricos que aparecerían después. No es posible hallar nada en las escrituras religiosas que mencionen la creación de modelos o patrones originales a partir de los cuales se engendrarían posteriormente otras formas independientes. ¿De dónde pues lo sacaron? 

Se los voy a decir. Lo sacaron inspirándose nada menos que en el libro El origen de las especies por selección natural de Charles R. Darwin. ¿Que tal? ¿Le sorprende? Pues así de simple es. Usted quizás se pregunte: ¿cómo es posible eso si están en contra de las ideas de este naturalista? Por cierto, solo tomaron la parte que a ellos les servia como prueba científica, desechando el resto.

El asunto es así. Los creyentes han atacado y siguen atacando la teoría del origen de las especies por selección natural de Darwin porque aducen basándose en su lectura del libro del Génesis que Dios diseñó ( le otorgó a cada especie o forma específica vegetal y animal las características distintivas que le plació según su infinita sabiduría) a cada tipo de vida. Como por naturaleza debe sin remedio morir, para mantenerse como diseño maravilloso y seguir dando gloria a Dios por ello, debe reproducirse indefinidamente según esa forma original, es decir, "según su especie o género" (lemi·nóh en hebreo original) tal cual creen interpretarlo al leer de la Biblia los pasajes referidos a su creación (Gen.1:11,21,24,25). Obviamente para cumplir con esa supuesta regla impuesta por la "Palabra de Dios", además de la imposición de un obstáculo natural o biológico que impidiera las mezclas entre sí para asegurar la persistencia de todas las formas creadas, tienen que forzosamente haberse mantenido cada una de ellas sin llegar a modificarse a ninguna otra forma o supuesta lemi·nóh distinta desde la creación. A eso nos referimos como "inmutabilidad de las formas creadas".

Pero, de ser cierta esta "revelación divina" no habría sido difícil conocer e identificar a cada lemi-nóh creado, pues cada forma o diseño específico de vida habría mantenido no solo su descendencia sin modificaciones sino sin mezclarse ni alterarse con ninguna otra, apareciendo una clara y definida barrera sexual, impidiendo de ese modo el amplio abanico de mestizajes e hibridaciones existente.

Por ejemplo, ya desde tiempos antiguos a los mismos israelitas religiosamente se les impuso el mandato como proveniente de Dios para que no actuaran en contra de la reproducción natural de las especies cuando se les advierte que no deben mezclar variedades distintas de animales ni de vegetales. (Deut.22:9;Lev.19:19) (llamativo, ¿verdad?) ¿Poseían los israelitas alguna tabla clasificatoria de especies para saber cuál correspondía al "género creado" y cual no para evitar cometer trasgresión contra Dios al producir híbridos? ¿Cómo diferenciaban un lemi-nóh de vida del otro? ¿Era para ellos el caballo y el asno de distinto lemi-nóh? Si la semilla de una uva provenía de una variedad negra y otra semilla de una variedad blanca, ¿servía eso para ellos de suficiente prueba para evitar la hibridación? Si.

Pero antes de seguir vamos a aclarar un poco los conceptos, conociendo lo más importante sobre el significado de los términos utilizados. Veamos primero el significado directo de algunas palabras.

génesis= origen, generación, gestación, principio, cuna, nacimiento, creación.                          

género= del hebreo lemi-nóh; equivalente en griego: genoz, gué-nos, latín: genus = generar,  

                gestar, procrear, formar, forma, tipo, clase, raza, nación, grupo.                                    

La palabra hebrea original lemi-nóh no es el equivalente de especie, como vierten algunas traducciones de la Biblia, aunque en algunas circunstancias puede correctamente serlo. Se corresponde mejor con "género", y el significado de esta palabra según se usa en la Biblia es "un grupo de características determinadas". La característica que forme un grupo genérico puede ser cualquiera y no necesariamente debe hallarse delimitada por la reproducción sexual.

 Obviamente, al referirse a formas de vida, se halla implicada la reproducción, suceso mediante el cual se mantienen en el tiempo todas las formas de todos los lemi-nóh existentes (Génesis 1:22). Y las evidencias han mostrado a las atentas miradas del ser humano a través de la historia que la gran mayoría de las distintas formas conocidas como especies agrupadas en los diferentes géneros persisten sin mezclarse. Cada forma dentro de su grupo, sin importar inclusive las semejanzas con otras de su mismo grupo, mantenían una línea de descendencia independiente en sentido sexual y constante. Ello llevó hasta el siglo XVII a que todos los más destacados naturalistas, zoólogos, botánicos y especialistas inspirados en el libro del Génesis al pleno convencimiento que la inmutabilidad de las especies era un hecho indiscutido.

Dicha concepción inspirada en la Biblia frente a los descubrimiento de muchos fósiles animales diferentes a los actuales y en distintas capas geológicas de antigüedades separadas, llevó de modo inevitable al desarrollo de la teoría de sucesivas creaciones y destrucciones, sucesos que habrían ocurrido en un tiempo prehistórico, los cuales no aparecerían declarados en la Biblia. Comenzaban las primeras filtraciones de agua en la  tan segura nave religiosa.

Otro de los problemas aparecidos a consecuencia de la inmutabilidad de las especies fue su preservación y posterior distribución después del diluvio de Noé, suceso considerado completamente histórico y fidedigno. 6

Frente a tales discordancias los exegetas buscaron nuevas interpretaciones para sus pasajes bíblicos. Ciertas voces o términos los podían ayudar, entre ellos el término original hebreo lemi-nóh. Dada la amplitud e imprecisión del mismo, algunos han logrado enredar el significado con el contexto. Por ejemplo, la Biblia usa el término original lemi-nóh traducido como "género" (o "especie" según otras versiones) de distintas maneras. Puede referirse al conjunto de todos los animales como un género (Ezeq. 36:11), o bien al conjunto de animales domésticos (cabras, ovejas, bueyes, caballos, asnos; Gen.1:25; 6:20; Num.31:30) por un lado y animales salvajes por otro (Génesis 7:14). También se puede usar para indicar las distintas especies que componen el equivalente de un género o familia científica actual (Lev.11:15), e inclusive a solo las variedades que pueden existir dentro una especie de vegetal o animal, como es el caso aplicado a la especie humana (Ezeq.36:11), o hasta inclusive una parte de ella, como una raza o nación o nacionalidad (Hech.7:19;10:28; 2Cor 11:26), o hasta inclusive a un grupo de personas con características determinadas donde el aspecto reproductivo sexual se halla completamente ausente (1Pe.2:9). Por consiguiente, su aplicación no es precisa, y puede variar según lo que se desea comunicar, razón por la cual permite a los exegetas bíblicos desarrollar ciertas ideas diferentes muy definidas cuando en realidad la expresión en la oración no lo permite. 

Las características que determinen a un grupo pueden ser variadas. Puede referirse al conjunto de reptiles como el género reptil, como de árboles respecto al género de las hierbas. En otras palabras, en Génesis, cuando señala a la creación no se está refiriendo como creen algunos al usar el término "según su lemi-nóh" al aspecto netamente reproductivo o hereditario de cada forma o especie creada. En ninguna parte dice "cada animal (o vegetal) se reproduce según su lemi-nóh". Simplemente afirma que dios crea a cada especie de vida según los grupos existentes a la vista del hombre, tales como a todas las formas o tipos agrupados en el género de los árboles y a todas las diferentes especies agrupadas en el género de las hierbas, así como en el de las bestias (cuadrúpedos), reptiles, alimañas, peces, monstruos marinos y aves. Es decir, unos ocho grandes grupos, básicos en sentido taxonómico, o simplemente ocho tipos de lemi-nóh. Solo habla específicamente de reproducción al referirse a los vegetales (semilla, Gen.1:11) o a la multiplicación (Génesis 8:17), aunque se sobreentiende con respecto a todas las formas de vida que su existencia depende de la reproducción.

Ahora bien, eso no significa que se debe entender que dios crea un "representante" para cada uno de los ocho lemi-nóh mencionados. Simplemente es un criterio descriptivo, parte de una abstracción, una manera antigua de presentar una clasificación de las formas de vida principales. Por eso digo "básicos en sentido taxonómico" y no natural. 

En Génesis 2:19,20 cuenta que Adán le ponía nombre a cada forma nueva creada por dios de animales y aves durante el tiempo que vivió en el jardín. ¿Era para el devoto lector cada forma, propia, individual, un lemi-nóh? Eso dependía de cómo las agrupara. En el caso de individuos de una misma especie se sobreentiende que tendrían descendencia, se multiplicarían, y ahora sí formarían uno, es decir un grupo, muy probablemente con sus respectivas variedades. Cualquier individuo de ese grupo se diría que forma parte de un determinado lemi-nóh (y todos en ese grupo diferenciado de otro se reproducen "según ese  lemi-nóh). Esto se puede ver cuando en ciertos pasajes se refiere a distintos tipos o variedades del lemi-nóh humano, o a cada tipo o forma individual de peces atrapados por una red barredera (Mat.13:47). Los peces son de toda suerte de "género" al separarse en grupos distintos, ya sea de una misma especie, variedades de una misma especie o géneros científicos distintos pero apartados en un solo grupo por contener ciertos rasgos propios de la separación (por ejemplo: carecer de escamas).  

Desde lo antiguo cuando necesitaban clasificar a los animales y vegetales, solo conocían dos términos: género y especie, los cuales se aplicaron siempre de una manera muy subjetiva e imprecisa. Sin embargo, mientras una forma era única en su tipo, era también a su vez un género o lemi-nóh al agruparse con sus descendientes, pero si se hallaban formas similares, aún cuando cada forma no se mezclara para la reproducción con ninguna de las otras, igualmente ahora el grupo era el género y los distintos individuos parecidos eran tipos, especies o variedades de ese lemi-nóh. No obstante, tal como vimos, cada vez que se agrupaban en conjuntos mayores, cada conjunto era a su vez un lemi-nóh también. En otras palabras, el término "según su lemi-nóh" no indicaba un solo tipo de grupo definido ni necesariamente la relación sexual reproductiva entre los miembros del género clasificado.

El género siempre tiene ver con lo amplio, abarcador en sentido completo, mientras que la especie tiende a lo individual, lo más diferente de otro parecido en lo más específico para distinguirse y separarse de manera concluyente o categórica de cualquier semejanza. Los Jehovistas jamás les han explicado a sus rebaños que el aspecto más distintivo para separar una especie de otra en la clasificación científica (inspirada como ya vimos en la teología creacionista del Génesis de siglos pasados) ha sido siempre la independencia o aislamiento reproductivo. Por otra parte un lemi-nóh bíblico puede agrupar a diferentes especies sin importar (como ya vimos) la relación reproductiva. Por ejemplo, el género o lemi-nóh de animales domésticos es amplio, no obstante un vacuno no se mezcla en la reproducción con un equino ni ninguno de éstos con lanares ni con camellos. No obstante todos se reproducen según su lemi-nóh, en este caso, el doméstico. Lo doméstico es el carácter común que define a dicho género o lemi-nóh que se mantiene en el tiempo (por reproducción) y no se está refiriendo a la posibilidad de interacciones sexuales de reproducción entre los distintos miembros del grupo que lo componen.  Este es el aspecto que se traslapa y confunde.

Dado que cada especie se repite a si misma se establece por relación la imposibilidad que las distintas formas agrupadas en un género biológico mencionado pasara a generar o producir descendientes de otro distinto. Es más o menos como es interpretado cuando señalan que las serpientes no pueden producir aves ni los peces serpientes. Pero igualmente valdría para expresar que las serpientes inofensivas no pueden producir serpientes venenosas ni viceversa, ni las águilas a pesar de ser aves no pueden generar otro tipo de aves como los patos; ni tampoco la raza o género humano judío podría generar descendientes griegos o libios aunque ambos sean considerados de origen común debido a que pueden relacionarse para la reproducción. Dicha "imposibilidad" resulta a partir de una concepción teórica, un razonamiento surgido de la abstracción clasificatoria producto de una cierta realidad vigente. 

Pero en absoluto, tal como lo expresé anteriormente, los judíos al nombrar a un conjunto como lemi-nóh señalaban de manera unívoca que todos los individuos que lo componían habrían descendido forzosamente por reproducción de un ancestro común. Lo del "género básico" en sentido genealógico es un invento moderno. Desde la antigüedad, ese término podía o no podía perfectamente incluir a descendientes de un ancestro común. De allí que algunos suelen insistir que siempre aplica a un grupo formado únicamente por una diversidad no creada proveniente de una primigenia creada, cuando en rigor expresaba en la mentalidad antigua ideas diferentes. 

Hoy día, para explicar las distintas formas de vida independientes agrupadas en un mismo género o hasta familia aducen que el potencial de variación ya estaba incorporado en el "género básico" al momento de ser creado, poniendo como ejemplo sutilmente inadecuado las variedades de la especie humana o de perros domésticos. Este argumento nunca fue necesario en el pasado porque no existía la concepción darwiniana, pero actualmente, inspirándose en ella se ha desarrollado como recurso defensivo.

Sin embargo, en ésta aplicación de la terminología inducida subjetivamente por la confusión con el término "diseño" y por la clara intuición humana de ver a cada forma que se reproduce indefinidamente manteniendo sus rasgos distintivos propios (por ejemplo, las cebras con sus rayas diferenciándolas de los caballos y asnos), los creyentes tienden a corresponder el concepto de lemi-nóh del Génesis con el de especie y hasta con variedad, es decir, no pueden arribar a una idea clara y definida sobre el tema. La consecuencia que los impulsa a definirlo de ese modo conforme a la clara idea mantenida por siglos, es cuando cada especie que no podía relacionarse con otra para mantener su linaje era considerada ante el creyente indiscutiblemente como una forma creada por Dios. 

Ese sería el arquetipo de todos sus descendientes. Por eso, en tiempos antiguos se pensaba que la especie pura era aquella que mejor se parecía a la considerada original. Toda desviación visible (forma, color, costumbre, etc.) de cualquiera de sus descendientes, aunque se mezclaran entre sí, eran vistas como imperfecciones o degradaciones. Por ello debían evitarse las mezclas. Este concepto fue el clásico aristotélico. De allí viene la idea de que la raza judía o hebrea era la pura, la original, la más cercana a la perfección (solo que no llegaba a perfecta por el "pecado").

No obstante, mientras unos siguen entendiendo que Dios creó a cada especie otros apoyándose en la amplitud del vocablo aislado del contexto le dan un significado diferente al proceso creativo, pero obviamente buscando no desprenderse del criterio de diseño que cada especie posee y mantiene hereditariamente, razón por la cual se apoyan en la conexión natural o hereditaria manifiesta en el concepto de Darwin. Ello confunde aún más a cualquier creyente, que termina por no entender el entero asunto. Por ejemplo, en el libro “Perspicacia...”, tomo I, página 1012, año 1991, de la misma sociedad “Watchtower”, para  la palabra hebrea lemi-nóh lee la siguiente definición para aclarar la idea o enseñanza "cristiana" de las especies o formas primigenias creadas:

"...divisiones de forma de vida, en las cuales pueden producirse cruces fértiles. En tal caso el límite que separa unos "géneros" de otros tiene que trazarse en el punto donde ya es imposible la fertilización."

Esta definición dada a la palabra "género" es idéntica al concepto teórico de género científico, en donde se aleja de la procreación natural sustentable, abarcando a tantas especies como existan de un determinado grupo que de alguna manera permitan cruzamientos. Vale decir, lo sitúa en el campo sexual difuminado, esto es: no absoluto. Con ello, sin darse cuenta introducen la presencia de la mutación o cambio.

Como ya vimos, al fijar ese tipo de definición para el vocablo hebreo cometen una trasgresión, limitándolo a un área donde realmente no es el equivalente exacto del uso de ese término. Lo que en realidad hacen es definir el género científico actual.

Hoy día gracias a la experiencia y conocimientos disponibles sabemos, al igual que lo supo Darwin, que la diferenciación entre una forma de vida y otra que no pueden relacionarse para una reproducción viable natural no es un asunto sencillo. Desde la reproducción viable natural entre individuos claramente de una misma especie pasando luego a la de entre variedades de una misma especie, ciertas especies de un mismo género y hasta en algunos casos de especies de géneros distintos en una misma familia donde por experimentación permiten cruzamientos, la fertilización y sus alcances adopta un rango amplio (desde resultados nulos hasta óptimos), reversible y complejo. 

Existen grados de divergencia, sin importar si se habla de especies, variedades o géneros científicos. (Existen casos donde hasta especies distintas, de géneros distintos, pueden quedar fecundos, como el caso del conejo con la liebre, mientras especies muy parecidas de un mismo género o hasta variedades de una misma especie abortan o sus crías mueren) Este es uno de los aspectos fundamentales de la teoría de Darwin, cuestión que muchos no alcanzan a percibir. De hecho, muchos intelectuales devotos llegan hasta afirmar que esas divergencias han sido previstas por Dios para permitir la existencia de variedades...¿? Sin explicar cómo, instalan un panorama cada vez más confuso e imposible de entender.

El rango resultante de relaciones sexuales pone de manifiesto evidentemente una conexión reproductiva. Con un criterio bastante sólido dicha conexión revelaría una procedencia natural del respectivo grupo de especies con distintas distancias alcanzadas de cambio o modificaciones. ¿Podría ser ésta la mencionada por las palabras "según su lemi-nóh"? Podría ser como vimos en la forma de una acepción taxonómica, pero sería impropia como una definición de creación de formas sexuales separadas, tal como siempre lo entendieron los creyentes, porque el rango descubierto indica un proceso de cambio de divergencia evolutiva. Los cambios llevan a los grupos de especies a distanciamientos genéticos cada vez mayores mientras van estableciendo sus formas peculiares. Y de esta manera debemos aceptar las conclusiones de Darwin respecto al origen de las especies.

La ausencia de una clara separación reproductiva entre las especies y variedades (se reproduce-no se reproduce) es el aspecto débil de la "revelación" bíblica y uno de los soportes fundamentales que apoyan científicamente y con muchas pruebas y evidencias corroboradas el origen de las especies a partir de ancestros o antepasados comunes, sinónimo de lo que los creacionistas denominaron en tiempos modernos ¡oh sorpresa!, "géneros básicos"... Que raro, ¿porque no lo sabían varios siglos antes leyendo la Biblia? Es porqué leyeron a Darwin, cuando habla de ancestros comunes; claro... mientras condenan esa teoría como una herejía o inspiración del demonio. Al admitir que las distintas especies agrupadas en sus respectivos géneros  aparecieron después producto de una descendencia con modificación partiendo de un solo ancestro (de hecho los Adventistas, Jehovistas y muchos otros llegan al extremo de ubicar un arquetipo creado por cada familia de la clasificación), irónicamente asumen el concepto de Darwin. Adoptan las "mutaciones" aunque obviamente jamás las han entendido.

Que los ancestros comunes hayan sido creados o provengan a su vez de otras especies o "géneros básicos" anteriores a ellos, no descalifica ni impugna en absoluto la obra de Charles Darwin, razón por la cual los ataques o cuestionamientos a las investigaciones y conclusiones sobre la forma en que las especies actuales han llegado a nosotros (origen de las especies) se hallan plenamente injustificadas. Son cuestionamientos errados.

¿Qué están discutiendo? ¿Si la primera célula apareció en una sopa orgánica? ¿Si las células se agruparon formando seres vivos más complejos? Bueno, eso es harina de otro costal. ¿Si los peces se transformaron en reptiles? ¿Si los reptiles se transformaron en aves y así sucesivamente? Eso también corresponden a otras temáticas. Debemos tener en cuenta que cambios de esa clase, de haber ocurrido, solamente pudo ser en enormes espacios de tiempo como resultado de una suma de pequeñas variaciones durante miles de generaciones. A lo mejor los cambios fueron otros, relacionando otras especies entre sí, no lo sabemos. De lo único que estamos seguros es que hubo cambios (mutaciones), las especies provinieron de ancestros comunes y la vida en la tierra existe hace millones de años. Eso nadie lo discute, solo los ignorantes. Pero desarrollar ideas de variaciones bruscas como resultado de mezclas entre formas distintas de vida o por acciones del ambiente natural, como cuando se afirma que la evolución no pudo ser porque los perros no pueden generar gatos y viceversa ni ambos se pueden mezclar para producir especies o formas nuevas, son expresiones que ignoran totalmente las ideas de Darwin y de la ciencia de la evolución actual. Jamás en ninguna parte el naturalista tan cuestionado y atacado por las religiones cristianas (ahora solo los fundamentalistas, porqué la Iglesia Católica se sumó hace tiempo a su concepción) ha sugerido semejante desatino. Tampoco la ciencia actual "evolucionista" enseña semejante cosa.

Por ejemplo, en el libro creacionista suelen jactarse en conocimiento al exponer como una prueba contra el origen de las especies el hecho de que los perros solo producen perros, y que los pinzones de Darwin solo son pinzones y no otra forma distinta de animal, por lo que el naturalista se equivocó al juzgarlos como evidencia de evolución.2 Sin embargo, este argumento no hace otra cosa que confundir. Vean, aún a pesar que los canes domésticos pertenecen a una misma especie, ¿pueden acaso los perros salchicha producir foxterrier? ¿Pueden los ovejeros alemanes producir pekineses? No. Pues cada grupo con sus variaciones solo engendran según su lemi-nóh salchicha o su lemi-nóh foxterrier, o su lemi-nóh ovejero o su lemi-nóh pekinés. ¿Alguien puede negar que la supuesta "regla sexual" del Génesis de procreación "según su  lemi-nóh"  no se cumple? Entonces, significa que Dios creó a cada grupo. Claro que no. El ejemplo de los canes es un clásico caso de selección artificial hecha por el hombre. 

Ahora bien, pasemos a casos de la naturaleza, esto es a los susodichos pinzones de las Galápagos. ¿Pueden los pinzones del género Geospiza producir pinzones del género Certhidea? Bueno, a decir verdad siquiera pueden aparearse, y eso que los "expertos ornitólogos" de la W.T. afirman que Darwin no vio evolución sino solamente variedades. Pues, claro que sí, ni el mismo Darwin supo en su momento si podían o no podían cruzarse entre sí algunas de estas variedades para certificarlos como especies científicas, pero se percató lo suficiente para afirmar que estas variedades de aves no fueron creadas en las islas sino que se diversificaron a partir de alguna de las especies conocidas de fringílidos proveniente del continente americano. 

                  

                                                   Fuente: Enciclopedia Encarta 2000

En ello no se equivocó, de hecho los estudios posteriores demostraron la veracidad de la teoría de la evolución en el caso de los pinzones de las islas Galápagos, con lo cual sus detractores se vieron obligados a aceptar, irónicamente, la descendencia con modificación diversificada al punto de obtener especies separadas sexualmente a partir de un origen común, con lo cual indirectamente están respaldando las conclusiones de Darwin. Si bien es cierto que de los pinzones no se formaron tortugas ni mariposas, no debería esperarse tales cambios para demostrar la descendencia con modificación.  Actualmente, sobre las distintas especies de pinzones de las Galápagos, se sabe de manera corroborada que existen distintos géneros separados en sentido reproductivo (para aquellos que interpretan que cada cual se reproduce "según su  lemi-nóh" en el sentido de no poder fecundarse con las otras formas para producir y mantener su misma descendencia). Vale decir, alcanzaron una diversificación tal, a lo sumo desde que se formaron las islas hace unos 3 millones de años, que actualmente son especies nuevas formadas por evolución aunque descendieron de una especie que en su época se reproducía a la manera interpretativa susodicha de solo "según su  lemi-nóh". Cuando el libro creacionista extrapola la idea de variedad de los pinzones de las Galápagos con los ejemplos de perros o seres humanos para hacer creer que los pinzones de Darwin se hallan en idéntica situación, si bien los principios operativos son los mismos las divergencias alcanzadas son distintas, por lo cual no es mas que una manera de confundir al enseñar biología sin entender nada.

Otro ejemplo sencillo: todos conocen los patos también, ¿pueden los patos silbones (Anas sibilatrix) producir patos barcinos (Anas flavirostris)? ¿Pueden acaso los patos vapor (Tachyeres patachonicus) producir patos colorados (Anas cyanoptera)? Claro que no. Pero algo más: ¿se mezclan entre sí como en el caso de la mayoría de los perros o los seres humanos? En absoluto. Y eso, tanto para uno como para el otro caso, todos son patos y a menudo conviven juntos. En consecuencia, si de acuerdo a su razonamiento debemos aceptar que los perros y los gatos son creaciones separadas de Dios porque ninguno puede producir al otro, igualmente debemos aceptar que las distintas formas de animales que no pueden producir a otros aunque se hallen más emparentados, estaría revelando que también pertenecen desde el punto de vista que enseñan a lemi-noh distintos, y que dicho "parentesco" es la evidencia más clara que tenemos de su evolución. 

El solo hecho de que algunos (producto de la experimentación y manipulación humana)  puedan producir híbridos o mestizos, además de ser una mezcla, es una cuestión circunstancial que responde a otros motivos, pues ya vimos que presentan un rango variable en esta relación, que va desde la posibilidad de mezclas fecundas hasta la imposibilidad total de fecundación, manifestando a su vez en los casos de generar prole, distintas gradaciones resultantes, que van desde monstruosidades y defectos congénitos graves hasta hibridaciones provechosas de forma finita y mestizajes estables. En la naturaleza, las hibridaciones que resultan viables pueden proveer material para la formación de nuevas especies después de mucho tiempo.

Pero cada forma que se sale del rango normal de reproducción entrando en las mezclas e hibridaciones con otros miembros diferentes de su grupo (y con más razón de otros), debería ser considerada desde el punto de vista bíblico como una creación separada; también como un lemi-nóh creado en sentido absoluto y único, pero como dicha expresión también puede llevar a la idea de un arquetipo, eso explica la razón de porque otras traducciones de la Biblia lo vierten modernamente como especie.  

Desatendiendo la confusión religiosa y ateniéndonos a la metodología científica, esas formas intermedias resultan en parte como vimos, en especial cuando infiere a formas salvajes o naturales que sobreviven y alcanzan a procrear, posibles nuevas especies en formación. Son parte de la evidencia de la operación de la Selección Natural, la cual obra moldeando con el tiempo esas formas nuevas a partir de ancestros dispuestos en una línea genealógica convergente a un antepasado común, de manera similar a como el hombre mediante selección artificial domesticó y produjo nuevas variedades de formas de vida al manipular y seleccionar distintas variedades y especies que permitieron relacionarse. Y al considerar este suceso combinado con otros agentes externos e internos concatena un proceso cuyos resultados desarrollan con el tiempo, muy largo comparado a la corta presencia de la civilización humana histórica, formas de vida propias independientes en sentido sexual o de procreación, al punto en que en muchos casos ya resulta imposible relacionarnos con especies afines a sus antepasados a pesar de compartir orígenes genealógicos comunes. Y este es el punto clave que entra en discordia completa con la concepción creacionista tal cual se lee en la Biblia.

¿Acaso estamos discutiendo si hubo o no hubo intervención divina o sobrenatural en ello? Bueno, esa es la intención fundamental de libro, pero culmina atacando conceptos que luego utiliza. Aunque halla científicos completamente ateos, ni ellos pueden darlo por hecho ni los creyentes pueden hacer lo contrario. Ningún ser humano puede demostrar cómo se originó la vida, y tampoco nadie puede asegurar si la diversificación de la vida fue producto neto del solo accionar de factores o leyes  biológicas ya existentes o hubo alguna influencia externa en ello durante los millones de años que la vida existió en el planeta, sea de manera puntual o continua, amplia o reducida. Es un debate interesante, pero inútil desde el punto de vista de la ciencia experimental si se pretende asegurar la existencia de pruebas, pues se está hablando de entes invisibles e inmateriales. 

Por otro lado, es irónico y deplorable el que los defensores de la creación necesiten recurrir al fraude y manipulación para ganar terreno en la credibilidad de la Biblia. Deberían ser honrados y hacerse cargo realmente sobre lo que enseñan.

Ver http://elvelo.tripod.com.ar/segsgen.htm 

 

Hacia el centro de la controversia

Es lamentable que voluntariosos ignorantes y manipuladores conscientes se dediquen a publicar y enseñar tanto material confuso impidiendo que las investigaciones y descubrimientos honrados lleguen a la mente de los jóvenes, que durante estos 150 años, desde que se publicó la obra de Charles Darwin, todavía no hallan alcanzado el conocimiento correcto de las ideas que allí aparecen, interpretando en su mayoría de manera equivocada sus lineamientos y todos los avances en la ciencia actual.

Por ejemplo, en la página 16 del libro creacionista ya citado en su párrafo 7 lee:

"Un escritor del periódico Times de Londres, Christopher Booker (quien acepta la evolución), ....[e]n cuanto a El origen de las especies de Darwin, comentó: "Tenemos aquí la suprema ironía de que un libro que se ha hecho famoso por explicar el origen de las especies no hace en realidad nada de eso". (Cursivas añadidas.) "

¿Ah no? ¿Que desea saber el señor Booker? Me pregunto si ese señor ha leído el libro, pues si parece no explicar "nada de eso" como afirma, entonces, ¿porqué los creyentes han reaccionado de manera tan animosa contra él? ¿Porque no pueden siquiera leerlo?...

En la misma página en el siguiente párrafo continúa diciendo, para el supuesto beneficio de las ideas de los editores del libro, lo siguiente:

"Booker también declaró: "Un siglo después de la muerte de Darwin, todavía no tenemos ni la más ligera idea demostrable, o siquiera plausible, de cómo en realidad tuvo lugar la evolución... y en los últimos años esto ha llevado a una serie extraordinaria de batallas en cuanto a toda la cuestión. [...] entre los evolucionistas mismos existe un estado de casi guerra abierta, en la que toda clase de secta [evolucionista] insta a que se efectúe alguna nueva modificación". Llegó a esta conclusión: "En cuanto a cómo o por qué realmente sucedió, no tenemos la más leve idea, y probablemente jamás la tendremos"5. 

Es increíble que este señor (señalado como alguien que acepta la evolución) diga tal cosa. Darwin, tal como ya lo he mencionado, propuso el mecanismo de la evolución a la que bautizó selección natural. Posiblemente este señor pretenda que la idea de Darwin fuera "demostrable", es decir, capaz de ser reproducida mediante la formación de especies nuevas en un laboratorio. ¿Como puede ocurrírsele exigir demostraciones de algo que en la naturaleza el mismo Darwin explica que ocurre en espacios de tiempos prolongados y sujeto a leyes o principios desconocidos? Cuando dice "siquiera plausible, de cómo en realidad tuvo lugar la evolución" pone en clara evidencia que este señor no estaba siquiera enterado o nunca llegó a entender ni jota sobre la selección natural explicada con grandes detalles por Darwin. Insisto, este señor o nunca leyó el libro o jamás entendió lo que allí su autor explicaba. 

¿Alguien se ha percatado cuando expuse el asunto de la selección artificial?... Pues allí se halla la evidencia "plausible" de Darwin que a Booker se le perdió de vista.

La ensalada babilónica que arman gente ilusa es tan grande que hasta ellos mismos se confunden. Pregúntese: ¿qué es lo que trata de explicar Darwin en su obra? ¿Si la vida vino o no vino de materia inanimada? ¿Que hubo o no hubo una dirección inteligente o sobrehumana para el origen de la vida? La respuesta es un rotundo NO. Cualquiera que desee saberlo no tiene más que leerlo, y como adelanto sintético les diré que el nervio central de su investigación se fundamentó en las evidencias geológicas del enorme tiempo muy superior a seis mil o hasta un millón de años que la vida ha existido en el planeta y a las claras evidencias biológicas de que las especies actuales provinieron de cambios o trasformaciones de las especies sobrevivientes antiguas. El entero tema del libro se concentra en demostrar que las especies científicas no son inmutables. Eso es todo. ¿Porqué les molesta tanto las "mutaciones" (modificación o cambio) de las especies científicas a los creyentes en Génesis, tanto judíos, como cristianos e islámicos? ¿Cuál razón genuina hallan para reaccionar enconadamente si después de todo ellos aceptan igualmente la formación de especies a partir de ancestros comunes?...

Para entender porqué el libro de Darwin ocasionó tanto revuelo entre los creyentes, tenemos que fijar nuestra atención en la mentalidad religiosa afectada. Debemos remontarnos a las ideas religiosas de su época, y descubrir de qué manera se aplicaba a la naturaleza las ideas sacadas de la Biblia para enseñar "ciencia".

Cuando los devotos leían partes de la Biblia como el libro bíblico de Job y los salmos, se inspiraba de un modo particular. Vean por ustedes mismos estos pasajes: 

"He ahí al hipopótamo, creado por mí [Dios], como lo fuiste tú, que se apacienta de hierba como el buey. Es la obra maestra de Dios"; "Puedes tu agarrar con anzuelo al cocodrilo." "¿Quién jamás le asaltó y quedó salvo? No callaré la forma de sus miembros." (Job 40:10,14, 20; 41:2,3) "Tuyos son los cielos, tuya la tierra; el orbe y cuanto lo llena tu lo formaste", y "¡Cuántas son tus obras, oh Yhavé! ¡Todas las hiciste con sabiduría! (montañas, mares, bosques, hierbas, día, noche, animales, hombre) Está llena la tierra de tu riqueza: este es el mar, grande, inmenso; allí reptiles sin número, animales pequeños y grandes." (Slm.89:12; 104:24,25) (Tomada de la versión Nacar Colunga)

Para los creyentes, cada forma de vida, animal y vegetal (incluso formas físicas como montañas, mares, luna, sol, etc.), era el resultado de la maravillosa obra creadora de Dios. Cuando veían al caballo, asno, cebra, león, tigre, chimpancé, gorila, mono, lobo, coyote, zorro, en fin, a todas y cada una de las diferentes especies que se reproducen a si mismas continuamente en el tiempo separadas de las demás manteniendo de esa manera viva su inalterable forma o diseño, eran vistas como la obra creadora de la mano de Dios, su origen fue el momento en que fueron producidas y se han mantenido inalterables o inmutables desde entonces. 8  Por eso, cada forma distinta tiene su nombre. Ellos conocían apenas una fracción de la inmensa variedad de especies del planeta, ni entendían nada sobre fósiles ni épocas geológicas, y respecto a todas las formas por ellos conocidas, la constancia e inalterabilidad observables durante la apenas breve existencia humana les comunicaba la idea de la inmutabilidad. Para ellos Dios creó tanto al águila pescadora como al águila quebrantahuesos, a la cebra, como al caballo y al asno por separado. Este aspecto de la mentalidad religiosa clásica nadie lo puede negar.  (Mat.13:47;Ez.36:11;Num.31:30;Gen.1:25)

Este concepto influyó en personajes distinguidos como Carl von Linneo, el llamado padre de la taxonomía moderna. Por ejemplo, al definir a la especie dijo:

"Contamos tantas especies cuantas formas distintas fueron criadas al principio" 3

Aunque en sus comienzos Linneo consideró a cada especie inmutable (como línea de descendencia reproductiva), con el tiempo como resultado de sus experiencias en hibridación, llegó a creer que las formas originales creadas directamente por Dios tenían el potencial para producir mediante cruzamientos o adaptaciones nuevas especies en el futuro. Insospechadamente y sin darse cuenta pasaba a considerar inmutable a partir de entonces a una categoría taxonómica y no a una forma creada por Dios, ya que siguió creyendo en la creación de las formas, ahora consideradas primigenias o básicas. 

Otro gran naturalista del siglo XVI influido con la doctrina religiosa, G. Cuvier, definió a la especie de la siguiente manera:

"Especie es el conjunto de los individuos descendientes uno de otro o de padres comunes y de los que se le parecen tanto como aquellos entre sí" 4

Pero en la medida que el conocimiento científico avanzó por el planeta, empezaron a aparecer formas de vida nuevas diferentes en muchas partes del mundo pero emparentadas con las ya conocidas, mostrando patrones de variación perceptibles por hechos tales como el rango de capacidad reproductiva hasta la completa infecundidad; la existencia de numerosas especies propias o endémicas, y muchas enteramente distintas a todas las conocidas; la disposición resultante de los grupos en la tabla clasificatoria evidenciando una orientación genealógica natural buscada de manera inconsciente; la distribución geográfica tanto de especies desaparecidas como las actuales; la sucesión geológica; las experiencias adquiridas en la selección artificial; la adaptación al medio; la lucha por la existencia; y otros datos que señalaban claramente a una diversificación o formación de especies nuevas a partir de especies comunes más antiguas.

El otro hecho tiene que ver con el tiempo de la existencia de la vida. 7 Gracias a los aportes del famoso geólogo inglés Charles Lyell, Darwin pudo por sí mismo darse cuenta de la realidad de tales principios geológicos durante su largo viaje alrededor del mundo, en donde pudo conocer muchas formaciones y corroborar con toda claridad que la existencia de la vida sobre la tierra tiene millones de años y que ningún cataclismo diluvial fue el responsable de la formación de las grandes cordilleras del planeta. La ciencia catastrofista, inspirada en la Biblia, llegaba a su fin gracias a los aportes de la paleontología combinados con la geología al abrir y permitir avanzar en nuevos campos jamás nunca antes explorados. 

La descendencia con modificación, esto es la formación de las especies históricas existentes hasta nuestros días ya no como el producto de una creación sino de un proceso de adaptación originados de antiguas y desaparecidas especies del pasado prehistórico, es decir conjugado con el enorme tiempo que venía existiendo la vida, trajo aparejado un completo desorden en las concepciones religiosas fruto de sus lecturas de la Biblia.

Ello abrió el camino para introducir la teoría sobre el origen del hombre, la cual para infortunio de los creyentes se fue estableciendo poco a poco gracias a los sucesivos y cada vez más amplios y precisos descubrimientos arqueológicos. Y allí la gota rebalsó el vaso. Fue el principal detonante de la enemistad y contienda entre la religión y la ciencia, conflicto que se nutre en sus ataques en los distintos aspectos mencionados anteriormente.

Esos son los puntos que Darwin vulneró y los creyentes no se lo perdonaron. Lo más grave es que muchos recurren al uso de la mentira, la deshonestidad y manipulación para "dar gloria a Dios". Un verdadero disparate y a la vez una gigantesca decepción para cualquier persona que en buena fe haya creído en un Dios justo, recto y de amor. Es obvio que algo tiene que andar muy mal.

Por ejemplo, el libro en cuestión en la página 90 todavía

 sigue explotando el engaño del hombre de Piltdown

 cuando hace  años ya se sabe que fue un lamentable

 engaño. A la izquierda pueden ver la ilustración que se

 preocupan en colocar para seguir machacando en lo

 mismo. Sin embargo, ¿porqué no aparece ninguna

 imagen de ninguno de los distintos cráneos descubiertos al menos hasta 1985? Tenemos al de neandertal y erectus, dos formas muy características y bien documentadas. Cuando hablan de ellas en la página 95 no se animan siquiera a colocar sus cráneos, aunque reconocen su valor documental libre de engaño y completo. ¿Les preocupa que sus ovejitas se sientan ofendidas por ello? Vean cómo podrían aparecer éstas imágenes a continuación:

 

                        Bóveda craneana de un neandertal y en la extrema derecha cráneo de un erectus.

 

Comparación entre un cráneo actual y un neandertal. Extrema derecha un neandertal de 40 a 70 mil años.

¿Podrían acaso estas pocas imágenes de las muchas existentes generar dudas en la mente de los lectores sobre las afirmaciones realizadas en el libro como probas y honestas? Noten por favor el grosor de los huesos de la bóveda craneana, el volumen cerebral así como las diferencias en la robustez de las mandíbulas y la relación entre ambos, escasa frente y pronunciados arcos superciliares en especies que actualmente no existen en ninguna parte del mundo comparadas con la humana actual término medio.

Ver: http://elvelo.tripod.com.ar/cmtrdarwin.htm 

 

No mezclar hipótesis con hechos.

Los publicadores del libro creacionista, con el propósito de sugerir que la descendencia con modificación de Darwin todavía se halla en acalorados y confusos debates y repleta de lagunas insalvables, en la página 181 preguntan:

"¿Hay todavía debates acerca de si la tierra describe una órbita alrededor del Sol, o de si el agua está compuesta de hidrógeno y oxígeno, o acerca de la existencia de la fuerza de gravedad?"

Se olvidan que los hechos científicos establecidos son:

  1. La vida en la tierra (animal y vegetal) tiene millones de años de existencia                            
  2. Las especies actuales provinieron de ancestros comunes, existiendo numerosos grupos   descendientes entre los cuales demuestran haber perdido en su mayoría capacidad           reproductiva, y en los casos de existir, revelan gradaciones en la hibridación, aspecto que permite el establecimiento de especies y la diversificación en variedades para la                 formación de futuras especies.                                                                                                       
  3. El registro fósil documenta la variabilidad de las especies en el tiempo.                                 
  4. No existió ningún cataclismo hídrico universal hace 4.300 años.                                               
  5. Se han hallado diferentes especies de humanos prehistóricos, cuya antigüedad supera      ampliamente los escasos 6.000 años dados por la Biblia.                                                        

¿Hay debates sobre estos temas en la ciencia? Absolutamente no.

Por otra parte, eso no convalida todo sobre teorías e hipótesis científicas. Todavía desconocemos

  1. Si la vida se originó en una sopa inorgánica o de otra manera.                                              
  2. Si hubo o no hubo dirección sobrenatural en la formación y sucesión de las diferentes      formas de vida a lo largo de millones de años.                                                                          
  3. Si la relación entre las principales órdenes y sus árboles genealógicos son los correctos.
  4. Se desconoce la manera en que el proceso de descendencia con modificación ocurrió   para cada caso.                                                                                                                             
  5. Cómo y de cuáles especies humanas antiguas descendió el Homo sapiens, sin                posibilidad alguna de asegurar si hubo o no hubo algún tipo de intervención sobrenatural    en la formación de nuestra especie.                                                                                            

¿Hay debates en estos temas? Por supuesto que sí.

Pero estos aspectos no desmerecen ni anulan a los anteriores hechos establecidos, como artificiosamente los publicadores del libro desean. Del mismo modo que ciertas peculiaridades sobre el comportamiento orbital de la tierra todavía resultan inciertos, si bien se hallan en cierto modo aproximadamente calculados, no invalidan aquellos que se hallan bien establecidos. 

Fundamentar únicamente la existencia de seres humanos a la edad de la escritura es falto de inteligencia (página 97,98 párrafo 40).

 

Conclusión

A esta altura, ¿porqué deberíamos creer en la Biblia si ella no dice la verdad? Por ejemplo, el diluvio universal ha sido comprobado totalmente falso desde el conocimiento científico actual. La propia capacidad de las especies de permanecer sin cambio durante miles de generaciones atestiguan sobre la imposibilidad de una formación reciente de las mismas para aquellos que insisten en que Noé solo preservó en el arca a arquetipos o ancestros comunes por cada familia de todas las especies conocidas y clasificadas, motivo por el cual tampoco hubiera sido posible preservar a todas aquellas que son entendidas claramente por los creyentes como creaciones directas de Dios. Las altas montañas y cordilleras así como las fosas oceánicas existen hace millones de años, con lo cual jamás pudo toda el agua existente en el planeta cubrirlas a semejantes altitudes. 

Cualquiera que a consecuencia de ello considere el relato del diluvio como un simple mito o teoría religiosa estaría negando a Jesucristo y el cristianismo original, porque tanto el Génesis como el fundador del cristianismo y el resto de la Biblia la considera como una historia cierta "inspirada de Dios" fundamental para la doctrina cristiana y por extensión a toda monoteísta de origen común. 

El caso más llamativo es sin duda la existencia de seres humanos muy antiguos. ¿Quiénes eran? El silencio de la Biblia al respecto dejando que el hombre después de mucho esfuerzo y aplicación, en medio de absurdos debates, burlas, discriminaciones y toda clase de resistencia religiosa poco a poco lo esté descubriendo demuestra su incompetencia en decir la verdad sobre nuestros orígenes.

La transformación que Darwin introdujo en los razonamientos y pensamientos humanos desde entonces han sido enormes. Su mayor logro fue el de aportar el mecanismo mediante el cual este proceso evolutivo pudo desenvolverse, conocido por el nombre de selección natural. Mediante este mecanismo hasta el ojo de un organismo vivo pudo desarrollarse de manera paulatina. Sin embargo, a pesar de todo, hasta los más acérrimos defensores de la creación se han inspirado en el resultado de sus investigaciones para atacarlas. ¡Eso sí que es una gran ironía! ¿No le parece? Por eso me dio en llamarla: la ironía de dios.

Edgardo Komar Julio2003

22/11/04

1 El origen de las especies, Biblioteca Edaf, Madrid, 1985, pág. 196 a 199; 479.

2 La vida....¿cómo se presentó aquí? ¿Por evolución o por creación? página 111.

3 Linneo, Phylosophya botanica, traducida por Palau, p. 83.

4 WKP Enciclopedia Internet Wikipedia.

5 Dirigirse a http://elvelo.tripod.com.ar/archatjforo.htm ; http://elvelo.tripod.com.ar/archaeopterix_1.htm ;

   http://elvelo.tripod.com.ar/contravarcha.htm ; http://elvelo.tripod.com.ar/creacion.htm .

6 Dirigirse a http://elvelo.tripod.com.ar/dlvbb.htm.

7 Dirigirse a http://elvelo.tripod.com.ar/tmpgeolvida.htm .

8 Dirigirse a http://elvelo.tripod.com.ar/raycebr.htm .