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¿Alma sólo humana? 

Claves: Tanaj, Biblia, Torá, traducción, nefesh, espíritu, alma, Cabalá, Kabbalah, griego, hebreo, judío, español, humano, animal, vivo, seres, Génesis 

Pregunta: Estimado Sr Ribco:

"El vocablo hebreo nefesh, ¿se corresponde realmente al vocablo griego psike? Parece que la helenización ha hecho corresponder alma con psique al igual que con nefesh, generando confusión en la materia religiosa, porque los traductores de la Septuaginta no usaron psike al traducir al griego la palabra nefesh cuando se referían de manera directa a criaturas animales, solamente la relacionaron cuando se trataba de seres humanos. ¿Es posible que el psike griego solo tenga relación de sinonimidad con el nefesh hebreo únicamente cuando es aplicado al ser humano, pero no pueda extenderse a todos los seres vivos que respiran?

Muchas gracias por su generosa atención.

A. P. País: Argentina"

 

Shalom. Gracias por participar.

Lamento no saber griego como para hablar acerca de la correspondencia entre los términos nefesh y psiché.

En cuanto a la correspondencia de nefesh y alma, le comento que es circunstancial, ya que no existe completa identidad entre las voces de una lengua y otra; mucho menos cuando de temáticas espirituales se trata (debido a su natural cualidad inaprehensible para el humano). A veces usamos la voz alma para referirnos al nefesh, tal como por exigencias de la lengua hablamos de "religión judía", cuando no existe tal religión, ni similar. Lo más correcto, sin dudas, sería abstenerse de traducir nefesh, tal como lo sería con otros vocablos, por ejemplo Torá; pero, la necesidad de comunicar los pensamientos con los ajenos hace imperioso el transigir y luego penar por la falencia en la comprensión. (De lo que deducimos que para apaciguar la dificultad interpretativa, es fundamental el conocimiento del hebreo y de las veras enseñanzas de los castos Sabios de Israel).

Ahora bien, en nuestra tierra, ¿somos los humanos los únicos formados por nefesh? La respuesta es: no. Lo compartimos con los otros seres vivos. Le daré una breve referencia de la Torá para que lo compruebe. Está escrito:

"Entonces dijo Elokim: ''Produzcan las aguas innumerables seres vivientes (nefesh jaiá), y haya aves que vuelen sobre la tierra, en la bóveda del cielo." (Bereshit / Génesis 1:20)

"Entonces dijo Elokim: ''Produzca la tierra seres vivientes (nefesh jaiá) según su especie: ganado, reptiles y animales de la tierra, según su especie.'' Y fue así." (Bereshit / Génesis 1:24)

"Y formó el Eterno Elokim al humano, polvo de la tierra. Y sopló en sus narices aliento de vida, y el humano llegó a ser un ser viviente (nefesh jaiá)." (Bereshit / Génesis 2:7)

Notará que tanto para seres terrestres, acuáticos y aéreos, tanto como para el humano se emplea el vocablo nefesh jaiá, que hemos traducido como ser viviente, y que bien puede ser también traducido como "alma que vive".

En otros textos hemos enseñado acerca de los eslabones espirituales humanos, por lo que no nos repetiremos ahora, le recomiendo que busque aquí lo que sea pertinente. Sólo quiero recordarle que no es nefesh la primera cualidad diferencial entre el humano y el resto de los seres de la Tierra, sino la neshamá (que solemos traducir como espíritu).

Espero que mi aporte le sea de provecho, y recuerde que quedo a las órdenes para edificar.

Antes de despedirme, un recordatorio: ¿Ya ha colaborado con nuestra tarea sagrada?

Que el Uno y Único Dios bendiga a quienes le son fieles servidores, y que sepamos construir Shalom, Iebarejejá H'.

Yehuda Ribco

comentario@serjudio.com?subject=Rap2104

sucarta@adinet.com.uy 

Estimado Yehuda Ribco:

Le estoy desde ya muy agradecido a su respuesta, la que pude encontrar el otro día entre las respuestas acumuladas.

Tal parece, como usted mismo dice, estamos entrando en terrenos imposibles de comprender. Esa respuesta suya me confirma nuevamente del porqué existe tanta confusión en este tema y en muchos otros a niveles religiosos. 

En relación a la palabra neshamá, que usted claramente la ubica como la expresión que señala la "cualidad diferencial entre el humano y el resto de los seres de la Tierra", una fuente de consulta me afirma que en el pasaje de Gen.7:21-23 se traduce al español la palabra "aliento" (aplicada en este caso a animales como a personas) de una foma de nescha-mah, igual a la usada en Gen.2:7 referida a la creación del hombre, cuando dice que Dios sopla el "aliento" de vida (una forma de nescha-mah) y el hombre llega a ser nefesh, hecho que usted también lo ha citado en una ocasión para mostrar esta diferenciación.

¿Estoy en lo correcto o me equivoco? ¿Es confiable esa referencia o es otro de los tantos errores que pululan?

 Sin otro particular, le saludo muy cordialmente.

A.P.

 

Es una cuestión de neshamá

Claves: Génesis, Bereshit, Torá, Biblia, Noé, espíritu, espiritual, alma, aliento, hálito, pneuma, hebreo, animal, persona, humano, hombre, religión, confusión, conciencia, idolatría, mandamiento Pregunta: Estimado Yehuda Ribco:

Le estoy desde ya muy agradecido a su respuesta, la que pude encontrar el otro día entre las respuestas acumuladas.

Tal parece, como usted mismo dice, estamos entrando en terrenos imposibles de comprender. Esa respuesta suya me confirma nuevamente del porqué existe tanta confusión en este tema y en muchos otros a niveles religiosos.

La pregunta tiene que ver con la palabra "neshamá". Usted en una de las respuestas menciona que es la "cualidad diferencial entre el humano y el resto de los seres de la Tierra".

Ahora bien, una fuente de consulta sobre términos bíblicos afirma que en el pasaje de Gen.7:22 donde habla de la muerte en el diluvio tanto de animales como de personas, traduce al español la palabra "aliento" de una foma de nescha-mah, igual a la usada en Gen.2:7 referida a la creación del hombre, cuando dice que Dios sopla el "aliento" de vida (una forma de nescha-mah) y el hombre llega a ser nefesh.

La pregunta es:

¿el vocablo hebreo usado en Gén. 7:22 es el mismo al de Gén 2:7?

De ser así, podría confirmarse que la palabra hebrea "neshamá" no sería exclusiva del hombre, algo diferente de lo que usted afirma de acuerdo a lo que entendí.

Muchos saludos estimado Ribco.

A.P. País: Argentina

 

Shalom. Gracias por escribirme.

Preámbulo: de confusiones espirituales.

Existen confusiones en el vínculo personal con la dimensión espiritual (lo que usted menciona como "confusión en niveles religiosos") porque las personas prefieren hacer lo que mejor se les antoja/creen en lugar de esmerarse por cumplir aquello que Dios ha dispuesto como mandamientos para nosotros. Ya lo dijo el profeta:

"Engañoso es el corazón, más que todas las cosas, y sin remedio. ¿Quién lo conocerá? Yo, el Eterno, escudriño el corazón y examino la conciencia, para dar a cada hombre según su camino y según el fruto de sus obras." (Irmiá / Jeremías 17:9-10)

Pero, cuanta más Torá correctamente se estudia, y más preceptos se cumplen tal como fueran ordenados, menos confusiones invaden el corazón y la mente; y aparecen mayor confianza y seguridad a la par de la humildad de reconocer las propias limitaciones. Pobres de aquellos que se pierden en los pasillos mortalmente sinuosos de las religiones ajenas a Dios, lo único que hacen es atraer terror a sus noches y oscuridad a sus días (aunque en sus manos tengan Biblias, e invoquen a deidades que no salvan). Por tanto, para estar más liberado de confusiones religiosas, lo prudente si se es judío es cumplir con el mayor número de los 613 mandamientos; y si se es gentil, cumplir con los siete mandamientos para las naciones, lejos muy lejos de las religiones del mundo.

El eslabón perdido de la neshamá. 

Ahora pasando al tema de la neshamá, que traducimos generalmente como "espíritu"; reitero lo que ya hemos enseñado en otras ocasiones: es un eslabón de la dimensión espiritual que caracteriza al ser humano, y que no es compartido por los animales. El pasaje por el que usted inquiere en Bereshit/Génesis 7, no afirma nada distinto.

Veamos qué es lo que está dicho ahí:

"(21) Y murió todo ser que se desplaza sobre la tierra, tanto las aves como el ganado, las fieras, los animales que se desplazan sobre la tierra y todos los hombres. 

(22) Todo cuanto tenía (nishmat) espiritual aliento vital en sus narices, de todo lo que había en la tierra seca, murió. 

(23) Así fue arrasado de la faz de la tierra todo ser viviente. Fueron arrasados de la tierra desde el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo. Sólo quedaron Noaj [Noé] y los que estaban con él en el arca." (Bereshit / Génesis 7:21-23)

Hemos marcado con dos colores diferentes partes de estos tres versículos, con la intención de mostrarle a usted el paralelismo que hace la Torá. Lo que marcamos en verde en el versículo 23, se corresponde con lo que marcamos del mismo color en el versículo 21. En tanto que el verso 22, de color morado, se corresponde con el mismo color del verso 23.

Como quizá con los colores aún no queda claro, le explico un poco más. El verso 21 habla de la destrucción de la vida animal, incluido el humano. Para que no quede lugar a dudas sobre este último aspecto, la Torá lo resalta en el verso siguiente: todo humano sobre la faz terrestre pereció en el Diluvio. Con esto se confirma que el humano aunque tenía la capacidad intelectual (neshamá) para ingeniarse un escape, o la capacidad moral (neshamá) para arrepentirse, no pudo zafar de la aniquilación. El verso 23 reitera este motivo, pero al final del verso contrapone a los únicos humanos que quedaron con vida: Noaj y los que estaban con él en el arca (salvados por conducto de la justa conducta emanada de la neshamá de Noaj, vea Bereshit / Génesis 7:1).

Como verá, es una cuestión de neshamá, de condición humana (intelecto y moralidad, ciencia y conciencia). El Diluvio vino porque el humano desaprovechó su neshamá equiparándose a los animales, comportándose como si no tuviera conciencia. Pero, también gracias a la neshamá la vida continuó, pues al menos uno (Noaj) supo vivir de acuerdo a lo que la conciencia divina le exigía.

Es de hacer notar que el excelso comentarista de Torá, Ibn Ezra, en su comentario al versículo 19 textualmente dice sobre esta alusión a neshamá que: "...vuelve a hablar de la especie humana. Pues no hallamos referencias a neshamá excepto en el humano...".

Síntesis. Para cerrar mi intervención, y abrir un mayor campo le propongo un acertijo. Así como usted se tomó la molestia de hallar posibles coincidencias entre palabras en dos versículos alejados de la Torá; le pido que intente encontrar en qué se vincula íntimamente el preámbulo que le escribí acerca de las "confusiones religiosas" con lo acontecido en la época de Noaj que recién describimos. Si descubre la respuesta al acertijo que le planteo, le aseguró que acertará con algo más vital para estudiar/hacer que el tema de "¿tienen neshamá los animales?"

Le deseo lo mejor, y le recuerdo que nuestro sitio se mantiene gracias a la colaboración de los generosos visitantes.

Que el Uno y Único Dios bendiga a quienes le son fieles servidores, y que sepamos construir Shalom, Iebarejejá H'.

Yehuda Ribco

 

Estimado Yehuda Ribco:

Gracias por contestarme. Si no comprendí mal, Gen. 7;22 para traducirlo de manera mas clara debería haber sido volcado al español de esta manera:

"(21) Y murió todo ser que se desplaza sobre la tierra, tanto las aves como el ganado, las fieras, los animales que se desplazan sobre la tierra y todos los hombres, es decir,

(22) los hombres son todos aquellos cuanto tenían (nishmat) espiritual aliento vital en sus narices, ellos murieron junto con todos los que también respiran de manera parecida como el hombre que había en la tierra seca.

(23) Así fue arrasado de la faz de la tierra todo ser viviente. Fueron arrasados de la tierra desde el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo. Sólo quedaron Noaj [Noé] y los que estaban con él en el arca." (Génesis 7:21-23, Versión E. P.)

De esa manera hubiera estado mejor, ¿no le parece?

Lamento que considere mi pregunta una simple cuestión de palabras y zoología sin mucho provecho. Hay razones detrás de esas preguntas, las que posiblemente crea comprenderlas, pero no se trata de esas.

Ya que usted me propuso un acertijo, en respuesta le propongo yo a usted otro.

"Aguda ficción ancestral constriñe los desconexo por único linaje de expresión acabada debates milenarios suprimen juicio por la elección no elegida entre diversidad abrumadora ensoberbecense delimitando el alcance del saber posible por ignorancia desconocida para cubrir la estrategia conveniente induciendo libertad atrapada hasta que el ser desaparece en la oscuridad del principio."

Si lo descifra, no solo podrá descubrir mi respuesta a su acertijo sino que alcanzará a discernir detrás de simples palabras una dimensión humana de verdadero provecho, una en que si todos lo comprendiéramos y nos ajustáramos a ello viviríamos la utopia que no podemos alcanzar, si, tanto nosostros como el resto del mundo podríamos vivir en paz y felicidad, si es que realmente queremos eso de la manera que todos lo quieren.

Bueno, cuando le envíe la segunda pregunta usted me solicitó que fuera más claro. Solo cuando se la repetí usted me comprendió. Así debería ser la Biblia, más clara, más simple, más corta, más específica, y no un laberinto de cuentos y narraciones con hondas cavilaciones y profundos gemidos sin poder explicar por ejemplo la razón del sufrimiento y el sentido de la existencia.

Si no comprendí mal, Gen. 7;22 aplica solo a los humanos que murieron como animales. Esa interpretación se sustenta ante la evidencia de que en ninguna otra parte de la Biblia se usa neshamá en relación con los animales. 

Con toda franqueza, en virtud de la oración, parece una interpretación forzada. Esa no es la idea que le transmite a uno el texto tal cual lo lee, entendiendo se refiere tanto a los humanos como a los animales al decir "de todo lo que habia en la tierra seca, murió". Uno percibe el v. 22 como una repetición para énfasis del 21; y al 23, como una confirmación de los otros dos, de manera que el objetivo del pasaje sería subrayar el acontecimiento ocurrido al repetirlo 3 (tres) veces, un sello evidente de la concreción fuera de toda duda del juicio de Dios en contraste con la salvación de Noé y su familia y los animales que estaban con él. Por supuesto, ello le transmito desde mi más humilde y sincera interpretación carente de toda autoridad. Sería algo parecido a cuando usted no entendió mi pregunta solicitándome fuera más sencillo.

Cuando me referí a lo que usted señala como confusión religiosa, pude comprender según sus palabras que tal confusión no existiría si todos los pueblos de la tierra de distintos lenguajes aceptaran solamente las explicaciones de la Torá según la administran "los castos Sabios de Israel", siendo fundamental por parte de cualquiera "el conocimiento del hebreo" para su mejor comprensión.

A decir verdad, según mi punto de vista, y eso que no soy judío, creo que mejor que los propios judíos para explicar la Torá no puede haber. Por eso me interesó la página leyendo muchos diferentes artículos y le consulto sobre asuntos referidos a lo que los cristianos de distintas denominaciones titulan como el AT (Antiguo Testamento, o TH (Testamento Hebreo), o Sagradas Escrituras Hebreas. Sin embargo, no todos piensan igual que yo. Como usted muy bien sabe, la influencia cristiana, impulsada por los libros denominados de NT (Nuevo Testamento), o TC (Testamento Cristiano) o Sagradas Escrituras Griegas Cristianas, ha despreciado y rechazado a los sabios judíos para comprender esa parte de las Escrituras. La rabietas que leo a menudo en sus respuestas demuestran eso. Es una realidad que se viene arrastrando miles de años y parece que no tiene viso de concluir.

Ello ha generado la tan enorme diversidad religiosa en torno a la Biblia, y si bien usted expone que el problema parece subyacer en el corazón del hombre de acuerdo a la cita bíblica, personalmente veo que a las personas individuales poco les queda por hacer para desentrañar semejante desconcierto, prefiriendo dejar el tema supeditado a las limitaciones humanas por comprender a Dios. 

Una gran mayoría pertenece a alguna religión por "herencia", y otros, unos pocos, la eligen más tarde en su vida. Tanto en una como en la otra, todos (de aquellos que son o eligen pertenecer a alguna corriente religiosa o practicar con más devoción alguna fe particular) coinciden en deslindar la responsabilidad de la enseñanza sobre la Palabra de Dios a aquellos que consideran son la autoridad en la materia en su vida. Ello armoniza con su comentario cuando en la primera respuesta que me brindó, mencionó que las "temáticas espirituales" son difíciles de entender, "debido a su natural cualidad inaprehensible para el humano". Esta circunstancia obliga a elegir o aceptar (implicando rechazar a otras o a todas) a una autoridad en materia de enseñanza espiritual. 

¿Porqué necesita el ser humano "existir" en un grupo? ¿Es posible manipular esa necesidad? ¿Hasta que grado comprende el individuo la educación y enseñanza que se le administra? ¿Puede evaluarla de manera objetiva o sus conclusiones serán el resultado esperado segun fuera moldeado? Supongo que como psicólogo que es no necesita que se lo mencione ni explique.

Algunos eligen a una institución, otros prefieren confiar en maestros calificados o doctos bíblicos de alguna corriente religiosa en particular, otros solo aceptan la Biblia (Corán, Libro del Mormón, etc.), confíándose a sí mismos su interpretación (resultando algo parecido a aprender a ejercer la medicina en fascículos por correo), otros solo en la razón o la ciencia y la sabiduría humana, etc. Muchos otros, literalmente en nada, solo en sus instintos. En fin, tenemos de todo en este mundo bendito de Dios...

Es innegable que si alguien acepta a Jesús como el Mesías no puede aceptar al mismo tiempo las ideas religiosas judías que lo niegan. Y aún si acepta a Jesucristo, se ve envuelto en una enorme diversidad de formas religiosas que pregonan su exclusividad, algunas de manera tajante, para alcanzar la salvación. Le puedo asegurar estimado Ribco que cientos de miles de personas temerosas y devotas son totalmente incapaces de detectar los engaños y artilugios religiosos utilizados consciente o inconscientemente para hacerlas sentir seguras y dichosas donde están. Según veo, tal realidad ha hecho que la religión resulte ser solo un asunto personal, un gusto o preferencia individual de importancia relativa y no fundamental en sentido colectivo. Cada cual permanece en la religión de sus padres o se adhiere a otra o a ninguna según mejor entienda, discierna, o también, le convenga (por distintas razones). La tendencia a unificar las creencias cristianas tratando de hallar las coincidencias, responde en parte, o tiene su eco en los creyentes, a esa necesidad de corregir semejante distorsión, producto de la diversidad de tinte monopólico que las distintas corrientes le imprimen a sus credos. Otros no están dispuestos a ceder ni un centímetro.

Usted me pide que resuelva su acertijo en un marco donde la pregunta que le hice parece no tener mucho sentido para el beneficio del hombre. Pero verá usted, ¿de dónde nacen las divergencias religiosas? ¿No nacen acaso y se sustentan sobre la base de interpretación de palabras, versículos, textos, historias, etc.?

Le diré que no son molestias comunicarme con usted, al contrario, representa para mí un camino interesante en la comprensión de los demás. De alguna manera disfruto de una libertad a la que muchos no tienen posibilidad de acceder, porque pertenecen a algún colectivo religioso que demanda deberes y responsabilidades más allá de las normas civiles y humanas de convivencia. Tampoco soy ateo, ni tengo esa desesperación por resolver lo que para algunos es un problema esencial, quizá porque estoy convencido que no lo podemos resolver.

Sin embargo, aprecio de sobremanera los excelentes consejos que se hallan contenidos en la Biblia en cuanto a las relaciones entre las personas de acuerdo a normas o preceptos morales saludables. Inclusive las atribuidas al mismo Jesús. Personalmente opino que sobre ese tema concuerdo con todas las religiones, y disfruto de practicarlos en mi vida, tanto con mi familia como en relación con los demás (hasta donde puedo), algunas veces esforzándome a ello. Aprecio los comentarios de distintas personas, como en este caso de usted, referidos a tópicos culturales y de devoción.

Pero eso de escuchar a algún "Noé" de la actualidad, de los que parecen haber muchos, afirmando debo pertenecer a alguna iglesia o movimiento para "salvarme", de lo contrario voy a ser "barrido" en el ajuste de cuentas de Dios con los "inicuos", me parece un asunto fuera de toda lógica divina. Tampoco me parecen sensatas las enseñanzas del infierno doloroso para los no creyentes y el cielo dichoso para los otros. Las veo más como recursos psicológicos para adultos más que una descripción de realidades resultantes. Aquellos que piden el diezmo de lo contrario sus hijos y familiares padecerán sufrimientos de parte de Dios, es un disparate, una muestra de codicia criminal solapada. ¿Me volveré judío o adoptaré vuestras creencias? Es algo que no puedo hacerlo, porque en muchos temas mi propia inteligencia me obliga a ver de manera crítica muchas de sus posturas, resultando no pocas incomprensibles a mi juicio.

Sea como fuere, no puedo negar la existencia de división de afectos y generación de odios a partir de la diferencias resultantes por la diversidad en cuestiones religiosas, situación lamentable desde mi punto de vista. Veo como producto de la estupidez humana las matanzas emanadas de ideologías así como veo impropio las conductas injustas de los fuertes y poderosos que impulsan las rebeliones. Creo que vivimos en un mundo donde no solo existen confusiones en materia religiosa, sino de toda índole, donde la realidad supera la comprensión de las razones de la misma, una realidad que va más allá de la voluntad y capacidad humana. Todo ser humano desea saber quién es, porqué existe y para qué o cuál futuro habrá, pero hasta ahora ninguna religión o sabiduría de origen divino ha podido explicarlo de manera satisfactoria, calmando ese intelecto (o neshamá) humano.

¿Porqué no escucharon a Noé? Supongo, según el marco imaginario de esta hermosa novela religiosa que ante la necesidad de asumir una conducta en la que debieran aceptar el juicio de Dios contra los hombres por la maldad humana implicaba juzgar de merecedores de ese juicio a los que no hicieran nada para protegerse. Implicaba reconocer su error, arrepentirse. Si solamente Noé recibió la advertencia porque fue el único digno ante Dios, eso significaba que el resto ya estaba perdido, no tenían remedio. Su fin ya estaba decretado, y no podían retornar a la senda del bien. Basicamente es una diferenciación, una separación: de un lado los condenados por actuar en contra de su conciencia y del otro lado los salvados por obrar el bien.

En cuanto a mi, no se si me salvaré de algo o mi vida trascenderá después de la muerte de alguna manera, pero al menos me seguiré esforzando por practicar el bien sin importar religión alguna.

Espero que mis comentarios le permitan conocer un poco más a la persona detrás de esas preguntas. Parecen preguntas poco importantes, pero ya ve usted adonde nos lleva...

Con todo el respeto que se merece, le saludo muy atentamente. A lo mejor en el futuro le envío alguna otra pregunta. Le deseo participe plenamente según lo que vuestro corazón anhele de bueno para otros.

Sin otro particular me despido de Uds. hasta otra ocasión. Muchas gracias.

A.P.

 

02/02/05