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Manipulando la Prehistoria

En el libro "Toda Escritura es inspirada y provechosa" editado por la W.T.B.T.S. (organización que nuclea a los Testigos de Jehová) revisado para 1990 menciona lo siguiente sobre la antigüedad de la vida de seres humanos anteriores a los 6.000 años.

"¿Qué hay de las alegaciones científicas de que el hombre ha estado en la Tierra por centenares de miles o hasta millones de años? Ninguna de ellas puede comprobarse mediante registros escritos de aquellos tiempos antiguos, como están comprobados los sucesos bíblicos. Las fechas fantásticas que se asignan al "hombre prehistórico" se basan en suposiciones que no se pueden probar. En realidad, la historia seglar confiable, junto con su cronología, se remonta a solo unos cuantos miles de años en el pasado. La Tierra ha experimentado muchos cambios y cataclismos (como el Diluvio mundial del tiempo de Noé), que han alterado mucho los estratos rocosos y los yacimientos fosilíferos, y esto hace que cualesquiera declaraciones científicas sobre fechas anteriores al Diluvio sean sumamente conjeturales*. Encontraste con todas las hipótesis y teorías contradictorias de los hombres, la Biblia apela al raciocinio por medio de su relato explícito y armonioso del origen de la humanidad y de su narración histórica cuidadosamente documentada del pueblo escogido de Jehová."

* G 22/9/86 pág. 17-27 y G 22/7/72, pág. 5-20

Resulta increible decubrir cuántas inexactitudes y falsos conceptos son vertidos en esta corta serie de oraciones sacados del párrafo de ese libro. Pero les puedo asegurar que todos los devotos miembros que forman las miles de congregaciones alrededor del mundo las creen completamente y aceptan como una guía fidedigna de la verdad relacionada con la palabra divina revelada. Están armadas de tal forma y con tanta maestría que todos los creyentes se lo tragan como un exquicito bocado "espiritual" provisto en "la mesa de Jehová".

Comencemos a develarlos. En primer lugar, enlazar la antiguedad del hombre con la escritura es una expresión equivocada dicha obviamente para inculcar conceptos o principios falsos en la mente de sus lectores. El que no se pueda comprobar mediante registros escritos no es concluyente para desestimar la antiguedad de seres humanos anteriores a los períodos históricos. La razón es muy simple: muchos pueblos dentro del período histórico reciente han existido por miles de años en distintas partes del planeta sin dejar registros escritos, pero no por ello no existieron o su ubicación en una época determinada es desestimada si se encuentran otros elementos que permitan su datación. Aunque no se conozca nada de su historia por escritos que hayan dejado o que se hallan preservado, igualmente se pueden reconstruir su cultura mediante los objetos asociados encontrados. Para conocer la antigüedad de esos pueblos o grupos humanos no es esencial disponer de escritos. Esos sirven principalmente para ampliar el conocimiento sobre su cultura y pensamientos, no para establecer su antigüedad, aunque en distintas ocasiones se los halla usado para ello gracias a ciertas particularidades evolutivas de las mismas.  La escritura fue iniciada con las grandes civilizaciones y en pocos lugares de la tierra y no simplemente con la existencia del hombre, como pretende dar por sentado o inculcar a sus lectores el libro. Muchos pueblos solo han dejado sus osamentas y algunas herramientas, a veces cerámicas u objetos de arte, pero ninguna escritura. Aún así, gracias a distintas técnicas, se ha podido conocer sus respectivas antigüedades, que van desde unos pocos siglos hasta decenas de miles de años al pasado.

Asociado al mismo punto, otro aspecto que convierte en falsa esa supuesta premisa, es que aún existiendo la escritura, ésta no revela de por sí la edad o antigüedad del pueblo que la creó. En ella no se leen fechas. Las fechas, que en realidad son el espacio de tiempo que nos separan de esos humanos que escribieron algo, deben extraerse de estudios arqueológicos combinados muchas veces con distintas disciplinas, tales como astronomía, historia comparada, cerámica, metalurgia, química, física, etc..

Al decir que las alegaciones científicas dicen que el "hombre" ha existido por "hasta millones de años" no es serio. Las dataciones más antiguas de cierta confiabilidad hasta el presente llegan a solo 800.000 años a partir de los estudios y mediciones provenientes del yacimiento de Atapuerca. Las menciones de restos del género "Homo" de 1 a 2 o 3 millones de años de antiguedad descritas en revistas científicas no se atribuyen a "hombres", sino a seres de aspecto parecido al humano, distinguibles principalmente por su caminar erguido y la asociación con herramientas. Las teorías que sustentan una conexión evolutiva del hombre moderno con tales tipos de seres se hallan todavía fuera de la comprobación científica. Solo son conjeturas guiadas por ciertas tendencias o evidencias superficiales, que a lo mejor resulten radicalmente modificadas en el futuro, o quizás más perfeccionada, no lo sabemos. Pero utilizar esas suposiciones como arietes para denostar los otros hechos comprobados hasta el presente es una maniobra burda y típica de personas carentes de información. El que tan solo se halla comprobado fuera de toda duda la existencia de seres humanos hace 20 a 50 mil años, echa por tierra a cualquier estructura religiosa basada en la Biblia, sea judía o cristiana de cualqier corriente.

No todas las narraciones o sucesos bíblicos "están comprobados". Esa es otra afirmación falsa. Diferentes sucesos claves de la religión no solo no se han podido probar sino que las evidencias indican que jamás ocurrieron o nunca existieron como lo relata la Biblia. Por ejemplo, de los más antiguos, aquellos que provinieron de recuerdos orales y no de documentos escritos, son típicos desarrollos mitológicos. Algunos ejemplos son el diluvio universal, el éxodo de Egipto, el jardín de Edén, la edad de Adán y otros contemporáneos de aquellos tiempos, la vida de José en Egipto y las hazañas de Josué. Inclusive, hasta los evangelios y demás libros cristianos, su origen es tan oscuro y confuso a pesar que no tienen más de 2.000 años de antigüedad, sobre los cuales recién en el siglo IV de nuestra era se canonizaron para conformar las actuales secciones de las escrituras cristianas "inspiradas".

Afirmar que las fechas "fantásticas" se basan en "suposiciones que no se pueden probar" es una declaración equivocada. Las fechas se basan en estudios geológicos, radiométricos, antropológicos, biológicos y de mucha otras disciplinas independientemente de las suposiciones. Las formas óseas, su estado, su datación, su ubicación, son hechos físicos visibles y no supuestos. Las imágenes y datos de tales descubrimientos se encuentran a disposición de cualquiera que desee comprobarlo.

No es cierto que la historia seglar confiable "junto" con su cronología solo se remonte a unos pocos miles de años al pasado. Todo no es más que una ensalada de palabras confusas para desorientar y confundir. En primer lugar, no existe una historia "seglar" denominada "confiable", a lo sumo existen historias mitológicas de otras que parecen narrar hechos reales, pero no significa que fueran todas ciertas, creíbles, de otras todas falsas, inventadas, como tampoco lo es la "historia sagrada" tal como vimos, es simplemente una exposición humana con sus errores y puntos de vista subjetivos de sus distintos escritores, según sus respectivas épocas, aún cuando parecieran contar hechos reales o describieran sucesos raros, grandiosos o cargados de mitología. Tampoco existe una exposición de fechas asociada a todos esos escritos, fueran seculares o religiosos. Las fechas como vimos son halladas en la actualidad por métodos científicos, no leyéndolas de los escritos. No se puede, por ejemplo, saber hace cuántos años escribió Herodoto sus historias leyendo alguna fecha incoporada por el escritor, porque cualquier indicación dada no se expresa en las unidades presentes. Deben cotejarse con otros descubrimientos arqueológicos y dataciones científicas para poder arribar a fechas posibles, nunca definitivas, pues pueden variar o correrse más adelante con nuevos descubrimientos. La Biblia por ejemplo, considerada "certera" por los fieles, siquiera les ha servido para arribar a través de sus amplias indicaciones cronológicas registradas la época del éxodo, ni quién fue el Faraón entonces, ni cuando cayó babilonia ante los medo persas, ni ningún suceso importante que narra. Por lo tanto, la asociación de palabras tales como 'historia confiable', 'junto con su cronología', 'solo', etc. son artificios manipuladores engañosos. Por otro lado, a medida que se avanza hacia el pasado hay menos historia que contar debido en parte a la simplicidad generalizada de la vida humana de entonces, principalmente nómada, y a la ausencia de registros escritos que nos cuenten sobre sus vidas por la reducida o casi nula existencia de espíritus cronicistas seculares. Fueron los griegos en épocas más recientes  (hace unos 2.500 años) que comenzaron a escribir profusamente de todo, documentando multiples disciplinas humanas. A medida que retrocedemos en el tiempo, la cantidad de escritos y tratados disminuyen progresivamente, incrementándose las construcciones megalíticas solo hasta cierta época. Los monumentos más antiguos, como las pirámides de Egipto, tienen unos 4.400 años de antiguedad, pero se halla muy poca escritura de ese tiempo, limitada a una cuantas oraciones dispuestas en algunas tumbas. Traspasando ese horizonte ya no se encuentran logros humanos tan extraordinarios que permitan admirarse y tejer supuestas historias de vida en torno a ellas. Pero no por ello no se han hallado otras muestras de hechuras humanas ni evidencias de vida anteriores a los 6.000 años. Aunque no son tan espectaculares y carecen completamente de cualquier registro escrito, salvo el arte mueble y el rupestre, ello no significa que su cronología no es tan confiable como aquellas que caen en épocas menos lejanas o de apenas unos escasos miles o cientos de años. Modernas y perfeccionadas técnicas de datación permiten aproximarnos con una elevada resolución hasta al más remoto pasado. Lo cierto es que ellos no nos han dejado contada su historia en escrituras, pero sí la podemos deducir de los estudios arqueológicos, pudiendo conocer qué comían, cómo vivían, a qué se dedicaban, y otras cosas más, aunque obviamente sin poder conocer todo lo que pensaban, sentían y hacían, razón por lo cual su "historia" elaborada en la actualidad sea menos confiable o muy escueta, pero no su fecha o ubicación en el tiempo. Unir el alcance de una disciplina limitada en el tiempo como la historia basada en documentos escritos de unos pocos pueblos con otra de alcance superior como la geología, paleontología, cronopaleología y antropología para llegar a una misma conclusión refleja al menos una enorme falta de entendimiento. La escritura y la existencia humana no están indefectiblemente 'juntos', de hecho se desarrolló después de decenas de miles de años de existir los humanos en el planeta y evolucionó por otros miles de años hasta llegar a lo que es en la actualidad, por lo que corren por carriles de distintas corrientes de tiempo. Es una torpeza o manipulación barata unir ambas. Sería a cómo decir que los seres humanos empezaron a existir desde la aparición de las computadoras, y que cualquier indicación de una existencia anterior no debe considerarse confiable porque no hay pruebas en documentos digitales...

Decir que la tierra ha experimentado muchos cambios y cataclismos perturbando los estratos geológicos donde se hallan los fósiles de tal manera que las conclusiones a las que arriban los científicos mediante ellos son erróneas, a simple vista es una mera conjetura religiosa. Para empezar, no tienen pruebas de lo que dicen, son simples afirmaciones creyendo que tienen la razón por el simple hecho de imaginarse que al concordar con la Biblia y su interpretación, que según ellos no puede mentir, su apreciación es valedera y tiene que ser correcta. Si tuvieran razón en lo que dicen, ello se vería reflejado invariablemente en los estratos geológicos, los restos descubiertos y todos los datos recolectados, al aparecer discordancias notorias que habrían impedido a partir de todo el conjunto de descubrimientos concretados hasta la fecha el desarrollo del conocimiento del pasado de manera tan armoniosa y coherente entre sí como el que tenemos. Sin embargo, esa declaración más que una conjetura religiosa es intencionada, porque los propios Jehovistas cambian de concepto o premisa como cambiarse de calzoncillo según les convenga, sin sentir ni manifestar el menor escrúpulo. Les voy a mostrar un ejemplo. Para tomar distancia de los Adventistas y señalarlos como equivocados y no capacitados para enseñar la Biblia a la gente, recurren a la "sucesión ordenada" de fósiles, tal como lo atestigua un artículo publicado en la revista ¡Despertad! del 22 de Julio de 1983, donde en una parte del artículo cuyo título fue "El creacionismo... ¿es científico?" dijo:

"A propósito de dinosaurios, ¿qué lugar ocupan éstos en el esquema de los creacionistas? Según ellos, los seres humanos, los dinosaurios y toda otra clase de animal, extinto o existente, vivieron en la Tierra al mismo tiempo antes del Diluvio. Todos juntos fueron barridos en una gran mezcla por las aguas del Diluvio.

¿Cómo, entonces, explican la sucesión ordenada de fósiles que hay en las rocas sedimentarias, comenzando con formas sencillas de vida en los estratos inferiores y siguiendo a criaturas cada vez más diversas y complejas en los estratos superiores? Solo pueden ofrecer una serie de teorías inverosímiles y contradictorias respecto a cómo se habría podido entresacar a todas las clases de plantas y animales de entre la mezcla de cadáveres y colocarlas en capas separadas."

Por lo tanto, si por una parte aceptan la sucesión ordenada de fósiles, ¿cómo es posible que en la cita que he expuesto afirmen que: 

se "han alterado mucho los estratos rocosos y los yacimientos fosilíferos, y esto hace que cualesquiera declaraciones científicas sobre fechas anteriores al Diluvio sean sumamente conjeturales." ?

Para ellos se hallan ordenadas para juzgar de incompetentes a los creacionistas pero alteradas para juzgar de incompetentes a los científicos. Por favor, ¿merecen acaso algún respeto semejantes charlatanes que confunden a propósito a lectores profanos?

Fijar la confiabilidad de las fechas solo hasta 4.300 años al interponer el supuesto suceso del diluvio universal como una barrera es parte de una acción devocional caprichosa y no racional. Todos los descubrimientos indican que dicho suceso jamás ocurrió tal como lo relata la Biblia. Además, de su propia lectura se puede inferir claramente que es un relato condensado y compuesto a nivel religioso simbólico y no una narración netamente literal de los hechos tal como ocurrieron (por ejemplo, el uso de cifras repetidas, como el número 7 y 40: 7 días para juntar a todas las especies de animales, parejas de animales "limpios" de a 7; 40 dias y 40 noches de diluvio).

Situar a "todas" la hipótesis y teorías humanas como contradictorias es otra alegación extrema y absurda  Esa declaración no solo no es correcta sino que se halla fuera de contexto. Aunque el ser humano se equivoca y ha dicho y sigue diciendo tontedades, su progreso a nivel general, aunque lento, es inobjetable. No podemos basar nuestra objetividad en los artículos sensacionalistas de los medios publicitarios. Solo son pasto de revistas o programas sensacionalistas, artilugios para vender un producto a consumidores ávidos de noticias grandilocuentes que brinda ganancias, no exposiciones científicas serias. Presuponer a partir de ello que el hombre sigue siempre enredado en sus ideas y descubrimientos es otro recurso sofista. Los descubrimientos humanos siempre han estado asociados a hipótesis y teorías preexistentes. En la medida que son confirmadas o desestimadas resulta el progreso, por consiguinte y a medida que progresan y se edifican coincidiendo entre sí permiten pasar de una suposición o conjetura a hechos más creíbles o probables, dejando muchas veces en el camino a conceptos aparentemente más lógicos por otros más revolucionarios o hasta increíbles, permitiendo el desarrollo de nuevas hipótesis y teorías par ser estudiadas y confirmadas o desestimadas, y así sucesivamente. A medida que esos hechos siguen coincidiendo con futuros descubrimientos cada vez más precisos, encajando como piezas de un complejo rompecabezas, su credibilidad se acrecienta hasta alcanzar niveles de confiabilidad respetables, dejando de ser hipótesis o teorías a todas y cuantas imaginaciones al respecto hayan existido. Aunque la certeza en todos sus detalles quizás nunca puedan saberse, ciertos hechos quedan como indiscutibles. Uno de ellos es la antigüedad humana en la tierra. La existencia del hombre prehistórico en decenas de miles de años ya no es parte de conjeturas, ni hipótesis, ni teorías contradictorias. Es un hecho ampliamente comprobado.

Es sabido que cuando éstos argumentos no les alcanzan, atacan los métodos radiométricos utilizados para fechar con una presición suficiente la antigüedad de los restos fósiles hallados. Pero en ello cometen muchos errores de concepto, tergiversando los hechos, ocultando las pruebas y confundiendo a los legos, todo con el noble propósito de probar la supuesta perfección literal de la Biblia. El error más grave que cometen es el de presentar a la Biblia como un libro en armonía con la ciencia. Tratan siempre de sostener sus interpretaciones con argumentos objetivos, pero esa misma arma se vuelve en su contra cuando es utilizada con la ayuda de las evidencias corroboradas.

Mencionar que la Biblia "apela al raciocinio" es otro error conceptual, una manera muy hábil de establecer criterios equivocados. La Biblia apela a la fe y no a a razón. Sus relatos no están sujetos a comprobación, porque eso significaría falta de fe, como lo atestiguan los mismos creyentes. Deben creerse sin dudar, porque de lo contrario significaría para los devotos dudar del mismo Dios. De allí que todos los creyentes deben protegerse de cualquier material esclarecedor al respecto, infundiéndoles temor si osan interpretarlo según se hallan expuestos claramente, debiendo solo aceptar lo que llega mediante el único "canal autorizado" (los líderes editores) que les dicta lo que está bien y lo que está mal de ese conocimiento.  A los Testigos de Jehová se los desalienta sicológicamente tener en su haber otros libros que no sean de su organización religiosa. Y si los tuvieran, están tan obligatoriamente atados a todos sus impresos que no les quedaría tiempo de leerlos. Cualquier Testigo siente temor de fallar al respecto, y por ello evitan deliberadamente siquiera hojear libros o revistas tildadas de "mundanas" en donde se puede hallar información precisa de los distintos descubrimientos humanos que de distintas maneras señalan como erróneas las posturas religiosas que han adoptado.

En cuanto a que en la Biblia se ofrece un relato explícito y armonioso del origen de la humanidad es incorrecto. En realidad es implícito y disonante. No se explaya en otra cosa que no sea netamente religioso y sus declaraciones al respecto no están en armonía ni a la naturaleza ni a los descubrimientos científicos, lo que lleva a concluir que muchas son simples invenciones producto de hipótesis y teoría humanas antiguas probadas falsas hoy. Tampoco presenta una narración histórica fidedigna tal cual sucedieron los hechos, sino vista desde una lente religiosa y con un carácter sumamente devocional y escrupuloso. No solo no es racional afirmar que Matusalén vivió 969 años, así como todos los mencionados en la línea genealógica de Noé, sino que además de realmente "fantástico" es ilógico. ¿Tantos años vivieron esas personas y lo único que hicieron fueron "hijos e hijas"? ¿Nadie de los tantos hombres y mujeres de vida casi milenaria se destacó en describir como era la vida en esos tiempos? ¿Eran realmente cultos o unos salvajes que no pudieron progresar? ¿Ni siquiera pinturas, oraciones grabadas en piedra o artesanías reveladoras?  Nada. Nada de nada que apoye el relato de la Biblia. Lo cierto es que la humanidad ha evolucionado intelectualmente tal como la misma historia lo revela. Antes eran analfabetos y básicamente supersticiosos, no teniendo nada que contar ni enseñar a generaciones futuras salvo sus costumbres para supervivencia. Sus vidas eran duras y atadas al nomadismo incierto. Solamente aquello que más los desveló en tiempos antiguos principió con la muerte, razón por la cual la mayoría de los restos arqueológicos más antiguos solo tengan que ver con tumbas y cuestiones religiosas. Luego fueron escritos políticos, legalistas y médicos. Fue después de varios miles de años que su consciencia se despertó con la curiosidad y afán por develar el mundo que le rodeaba expresando su cultura adquirida a través de escritos multidisciplinarios.

Los creyentes no pueden negar que su capacidad para creer es extraordinaria. Si tuvieramos que creer en los muchos relatos de la Biblia aplicando el mismo tenor cuestionativo que aplican los devotos y creyentes a las evidencias científicas que desacreditan la Biblia, no sería más que un conjunto trivial de cuentos legendarios. Por otro lado, si aplicamos a la Biblia el mismo rigor científico que se usa para el avance en el conocimiento humano, descubriríamos que es un gran fraude.

Por consiguiente, aunque las palabras expresadas en su literatura puedan sonar muy impresionantes o de gran autoridad, son en realidad expresiones originadas por creyentes conflictuados, proferidas sin ningún respaldo honesto y probo. Sirven para convencer a mentes jóvenes, sin experiencia y a personas de escasa educación. Ese tipo de charlatanerías nunca pueden estar respaldadas por algún "Dios amoroso" o "recto" al cual pretenden representar, ni tampoco la Biblia puede considerarse en relación a ese mismo nivel si necesita de semejantes artilugios para ocultar ciertos hechos que la comprometan en su autenticidad.

E-mail: edgardokomar@yahoo.com.ar