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Descorriendo el velo religioso

Esta página no esta dirigida a aquellos que ya son Testigos de Jehová, aunque si tienen el valor de analizarla y probarse a sí mismos pueden hacerlo. Está orientada a toda clase de personas que crean que existe o debería existir una verdad religiosa. Asociaciones como los jehovistas señalan a la Biblia como la fuente de verdad absoluta, y cada cual cree entenderla o poseer el monopolio de su comprensión y enseñanza al grado de verdad revelada.

El propósito es demostrar que vivimos en un mundo religiosamente confuso e incierto, y que hasta aquellos que se precian como los más capaces y honestos han terminado por demostrar que la Biblia (ni ningún otro libro religioso mucho menos) no es una colección que pueda brindarnos las respuestas que anhelamos conocer para darnos las bases para mantener esperanza alguna respecto a Dios. La necesidad de recurrir a la mentira deliberada, el embuste y la falsedad ideológica ante la imposibilidad de la obtención satisfactoria del conocimiento razonable a partir de la lectura y estudio de la Biblia, utilizadas como elementos controladores o de contención en el apacentamiento de los creyentes, surgidos como producto de su fe ciega en la misma como la Palabra de Dios, demuestra tal cosa.

Mi propósito es descorrer el velo religioso, permitiendo que otros distingan claramente porqué muchas afirmaciones y enseñanzas no son otra cosa que ideas ilusorias y engaños que terminan por esclavizar a las personas a la práctica de distintos cultos inútiles. Desgraciadamente las religiones existen porque las capacidades intelectuales de las personas son en su gran mayoría incompetentes para poder discernir y aceptar las realidades de la existencia tal como son. En contrapartida, dada esas condiciones y la demanda por un sentido de protección y seguridad sobrehumana, se desarrollan centros de poder no solo para conformar tales expectativas sino para influir en la conducta y obligaciones de grupos humanos con fines determinados. Cualquier historiador puede atestiguar que las religiones más complejas siempre estuvieron detrás de las civilizaciones más desarrolladas, y las características de tales civilizaciones estuvieron marcadas por sus pautas o principios religiosos. A diferencia del poder militar o policial para controlar y obligar a las personas a obedecer, las religiones pueden hacer lo mismo de manera totalmente diferente, recurriendo a la sutilidad y persuasión, donde los súbditos alegremente y con casi total apoyo sumiso cumplen sus deberes y obligaciones en un marco de interacción sociocultural en el cual se introduce una esperanza futura de distintas características y matices según los involucrados, en su gran mayoría imaginando la obtención de un premio después de la muerte por su lealtad y sacrificio.

¿Porqué tantos creen si haber verificado antes? En primer lugar porque los jóvenes confían en sus mayores. A su vez los mayores fueron jóvenes antes. Y todos nacemos ignorantes y nos desarrollamos en función del medio cultural y físico que nos rodea. Vivimos en un mundo donde muchos "expertos" aseguran tener la llave del conocimiento, invitando a todos a comprobarlo. Ante la falta de una información fidedigna y amplia disponible a todos, cada cual parece encontrar sus convicciones a medida que transcurre su vida, en la mayoría cargado de actividades penosas y con muy poco descanso para meditar y reflexionar. Casi todos terminan por aceptar las distintas enseñanzas y conceptos no como una "verdad", sino como un camino emocional que le brinda un cierto sentido de pertenencia y protección aunque en el aspecto doctrinario no solo casi no comprenden nada sino que lo ven bastante confuso, pero que igualmente no lo descartan por distintos motivos.

Unos de los motivos es la necesidad de formar núcleos de desarrollo social, y la religión es un excelente medio o vehículo para canalizar ciertas actividades y metas en la vida. Muchas personas, especialmente las cultas, ven a la religión con ojos muy diferentes a las personas que se convierten en devotos o creyentes. Mientras éstos últimos le dan gran importancia al contenido religioso, los otros se fijan más en los beneficios sociales y económicos que tal o cual postura pudiera brindar. No se puede negar la influencia que ha tenido la religión en muchos pueblos al ser utilizada como vehículo cultural, generador del comportamiento y transmisor de las pautas de convivencia a través de la tradición. Pero en los últimos tiempos, la ciencia ha estado reemplazando paulatina pero firmemente la figura religiosa al ir anulando otrora creencias inamovibles. Esta particularidad ha mellado o disminuido el poder de control que la religión ha poseído. Sin embargo, todavía se la sigue usando, no porque brinde una respuesta verdadera sobre la existencia y futuro humano, sino por los resultados obtenibles en el terreno del control, comportamiento social y metas netamente físicas posibles, aún entre individuos que sabiendo de ello se hallen agrupados como fieles.

Sucede que los mensajes religiosos siempre apelan a los sentimientos, a lo desconocido, a lo sobrenatural, y las personas prefieren las mentiras sobre la base de una supuesta incomprensión humana antes que la verdad disponible perfectamente comprensible a la misma. Es más hermoso creer en ilusiones, sueños fantásticos, utopías y metas inverosímiles sobre la base de seudos razonamientos antes que aceptar la realidad. Y cuando alguno es adoctrinado en algo que acepta debido a simpatizar con alguna idea termina tarde o temprano esclavizado mentalmente a los designios de las enseñanzas que aceptó.

Por un lado existen personas que manifiestan no tener "la verdad", afirmando que no existe y que cada cual tiene la suya. Y la suya es la correcta sin importar lo que otros digan. Si está mal, la cambiará-dice-cuando lo crea conveniente, y eso es todo. Pues bien, para esas personas solo tiene sentido su bienestar presente. Mientras se hallen contentas y satisfechas, todo está bien, sin importar si no entienden nada de lo que crean o piensen. Suponen que si están equivocadas en algo, todos también lo están en lo suyo, por lo que no tiene sentido para ellas reflexionar sobre sus propias convicciones en base a los errores de otros. No obstante, si de alguna manera les interesa progresar en conocimiento, es probable que alcancen a liberarse de esclavitudes inútiles y sus vidas resulten más placenteras. 

Otros en cambio aseguran haber hallado "la verdad", manifestando que su vida ahora tienen verdadero sentido al comprender el propósito de Dios, señalando como equivocados al resto.  En muchas ocasiones me ofrecí en explicar los errores de sus enseñanzas pero ninguno de los convencidos deseó demostrarme que sus creencias se basan en razonamientos probos y honestos cuando a los cuatro vientos no se cansan de decir ni de publicar que lo son. Todos tienen un miedo instalado en su cerebro que los paraliza ante la posibilidad de ser atrapados por la mentira, algo insólito, ¿no? En varias ocasiones a algunos más capacitados hasta les expuse dónde y cómo y en qué mienten sus publicaciones de estudio, pero ellos  responden que lo 'entienden ahora todo muy bien, pero no entienden del tema específico que les señalo, pero tienen fe, que es lo más importante'. ¿algo confuso, no? Al final todos huyen atemorizados porque no solo imaginan sino que están completamente seguros que soy un instrumento del Diablo que desea confundirlos. Se traban pensando que soy ateo o pertenezco a algún movimiento anticristiano cuando en realidad soy un simple ser humano como todos.

De modo que resulta imposible en medio de tanta confusión, mentiras, engaños y falsedades de todo tipo enmarañadas con profundos sentimientos individuales y convicciones personales demostrar las sencillas verdades que ponen al descubierto todas esas falacias encerradas en la fe, debido a negarse deliberadamente a aceptarlas al imaginar que es imposible que eso pueda se cierto de algún modo. Es el gigantesco vicio de las religiones. Lamentablemente la fuerza religiosa es muy poderosa, en especial porque se asienta en profundos sentimientos de tradición, lealtad, correspondencia, "relación personal" con Dios, y cosas así. Es casi imposible luchar contra esos sentimientos y convicciones positivas una vez que se han arraigado en una persona con razonamientos que demuestren que las enseñanzas sobre las cuales basan su fe son falsas. La mayoría de las personas que siguen tras los cultos religiosos (y hacen que existan), en especial las más activas, no tienen la suficiente capacidad intelectual para razonar por sí mismas sobre la información que reciben, induciendo a los defensores o promotores de éstas a su vez al vicio de mentirles y engañarles para cerrar el círculo de la conveniencia estructural a medida que aparecen escenarios confusos. Muchas otras actividades relacionadas con lo religioso o productos de su existencia resultan muy gratificantes y positivas para el bienestar general y el desarrollo común como para repudiar su presencia y destruir su poder.

Entre los diferentes sub -ismos del principal -ismo occidental, el cristianismo, cada persona nace en uno o elige el de su preferencia (catolicismo, protestantismo, evangelismo, calvinismo, luteranismo, adventismo, jehovismo, sectarismo, etc.) En su mayoría los dogmas y doctrinas así como las posiciones teológicas de los diferentes -ismos son aceptadas sin que deban estar ajustadas a la razón, porque implícitamente de eso se trata. Ello es así porque la misma Biblia lo define de ese modo desde sus orígenes. Esta situación es la que influye en los creyentes de tal manera que todo lo incomprendido quede en el terreno del Omnisapiente, razón de por más obvia del porque nadie se sumerja más allá de la superficie para tratar de ahondar en el significado real o el sentido de tales enseñanzas. Esta condición es el elemento básico que abrió la puerta para que ingresen todo tipo de enseñanzas, distintas concepciones que han llevado a la creación de todos los diferentes -ismos con sus respectivas -istas o especializaciones conocidas, cada cual con su propia estructura fundamentada finalmente sobre lo imposible de explicar. Y de esa manera, dada la constante incertidumbre como fundamento, la desilusión de muchos hace que sigan buscando y formando nuevos -ismos y más sub -ismos y nuevas -istas o sectas sin terminar por resolver nunca el misterio.

No obstante, hay tendencias según los individuos. Los hombres generalmente suelen ser prácticos y sacrifican muy a menudo el raciocinio aceptando o tolerando toda clase de tonterías sobre la base de ciertas conveniencias. Por ejemplo, el tener una esposa fiel, hijos libres de las drogas, delincuencia y de la inmoralidad, en especial si son hijas, los lleva a aceptar aquellas cosas de las enseñanzas que no entienden o hasta que saben que están erradas. Muchas actividades desarrolladas a partir del seno y control religioso, como grupos de baile, cantos, música, deporte, etc., son más importantes que la esencia teológica o cuerpo doctrinal del movimiento que los lleva adelante.

Uno de los aspectos que más me molestan de las religiones, especialmente de las más agresivas por hacer prosélitos, es el poder que tienen sobre las personas sencillas, humildes, de escasa capacidad de discernimiento, debido por lo general a la poca educación recibida. Carecen de una amplia información, no están acostumbradas a leer ni pueden siquiera captar el significado de distintos temas relacionados. No son personas tontas, por supuesto, pero en el aspecto del estudio y la capacidad de comprensión de las distintas enseñanzas que les administran no se hallan en condiciones siquiera de entender sus significados básicos. Mucho menos poder evaluarlas. Sin embargo, se les asegura que si le oran a Dios para que les ayude, El les mostrará y les "guiará" al camino correcto. Mientras tanto tratan de persuadirlas mediante "evidencias" tales como "profecías cumplidas", el "gozo" y la "felicidad" que tienen los que han aceptado, las bendiciones de Dios, como haber conseguido un trabajo o haberse sanado de alguna dolencia, el librarse de las prácticas inútiles de otras religiones, o librarse del acoso de los demonios y cosas así. De hecho, las distintas situaciones de la vida manejadas hábilmente son los elementos más poderosos para convencer a aquellos que buscan algo mejor o se hallan sumidos en alguna desgracia o desilusión de su vida, mientras que el conocimiento en sí mismo carece de importancia, al contrario, es más bien un relleno para dar la apariencia de hallarse sólidamente situado, para las cuales en su mayoría es poco comprendido, a veces hasta siquiera recordado. Así es como a tales personas sencillas en sentido educativo, paradójicamente, es donde más fuertemente se arraigan las convicciones y lealtades religiosas sin ninguna posibilidad de cambio alguno en el futuro. Personalmente he escuchado a muchos testigos de Jehová decir: "si a mi me sacan esta fe yo me muero", o "antes de que me engañen para hacerme cambiar prefiero que me maten", o "seguiré así hasta que me muera, sin importar todos los argumentos que me muestren". Esto elimina toda idea de que solo es una experiencia para lograr la superación individual. Es como si estuvieran atrapadas en un campo de concentración de por vida, donde cualquiera que quisiera escapar es atrapado y muerto inmediatamente. No es diferente a otras corrientes religiosas, donde los devotos esclavizados por su escasa visión intelectual dicen más o menos lo mismo.

Por el contrario, a medida que las personas están mejor informadas, poseen una capacidad intelectual más amplia y les resulta más fácil interpretar textos; la tendencia a aceptar de adultos otra religión suele ser mucho más difícil. Muchos llegan a cambiar de religión porque confían plenamente en que la organización que trata de persuadirlo posee una probidad ligada a la honradez que se halla por encima de su propia capacidad para poder evaluar su doctrina. En su mayoría son jóvenes educados, que saben que el conocimiento debe adquirirse de fuentes externas competentes o aprobadas. Nadie puede probar que Dios no existe y la grandiosidad del universo invita a aceptar su existencia. Una vez que las bases están echadas cualquier edificio se puede construir. Al comienzo parecen ver cosas que encajan, llegando a convencerse que son lógicas y razonables, lo que les impulsa a reconocer su autoridad. La literatura de ciertas organizaciones, como de los jehovistas, están muy hábilmente preparadas por personal que sabe cómo decir las cosas para lograr el efecto deseado. Lo que menos piensa un medianamente devoto en potencia es que detrás de esas argumentaciones para convencerlo se hallan articuladas mañosas tretas sofistas para engañarlo. De eso se dará cuenta años más tarde si es que se preocupa por tratar de comprender todo lo que no ha entendido de su religión. Para ese entonces probablemente tenga un cónyuge e hijos educados bajo las mismas ideas religiosas y posea una reputación distinguida ante los demás. Para cuando comience a darse cuenta preferirá dejar las cosas como están antes que descubrir el engaño. Después de todo, se convence que el mismo fue responsable de todo, o al menos eso piensan también los demás, y luchar contra eso puede ser muy desesperante.

Algunos hombres alcanzan puestos de elevado prestigio, renombre y enorme adulación por parte de los que se hallan en los niveles inferiores en la organización, y esos elementos suelen ser fuertes disuasivos para dejar las cosas como están, inclusive aún sabiendo sobre manipulaciones y mentiras dichas deliberadamente. Se engañan pensando que las mismas son necesarias para vaya a saber que plan o propósito de Dios. Eso explica porque algunos más capacitados nunca estarán dispuestos a considerar tales entuertos con nadie. Se hacen los distraídos, olvidadizos, ocupados, en fin , cualquier excusa para escapar por la tangente.

Las mujeres en cambio son sentimentales, y a ellas la religión las capta de otra manera. Sin importar a veces la capacidad intelectual que posean, son más proclives a dejarse convencer cuando se apelan a sus afectos y emociones. A ellas las cautivan otras cosas, diferentes al hombre. Por eso son más fáciles de convencer, y por ello las mujeres siempre superan a los hombres en la cantidad de miembros entre los devotos activos. No obstante, una vez que adoptan una religión de manera activa, nada la hace cambiar, ni siquiera el razonamiento más perfecto y juicioso del mundo ni la evidencia más clara de todas. Salvo, paradójicamente, si se puede llegar a sus sentimientos y afectos de manera muy hábil y sutil, sin que lo descubra. Es decir, engañarla nuevamente o contarle sobre chismes o tonterías que no hacen al caso hasta que modifique sus ideas. No insistir con conocimiento, argumentos ni razones, porque su intuición es más fuerte que todo eso. Aquellas que son más capaces intelectualmente, buscarán mediante argumentos demostrar que están en lo correcto, pero en realidad no tienen mucha idea acerca de las enseñanzas envueltas, se las han creído todas aceptándolas como un conjunto de la verdad respaldadas por la guía de Dios mediante los "hombres maduros" de su organización. Suelen entrar a veces en debates y discusiones inútiles donde presuponen que saben de lo que hablan, algo que les encanta hacer por naturaleza, hablar sin parar. Pero al final se refugian detrás de sollozos y gruñidos. Las más astutas sencillamente evaden las situaciones donde deben dar razones o indagar lo que no comprenden, a no ser a hombres "calificados" de su religión, es decir, se las creen todas. Otras, siquiera pueden intervenir en analizar enseñanza alguna, porque superan su capacidad. Por ello en su mayoría se orientan hacia terrenos afectivos, hablando siempre del amor, campos donde naturalmente se mueven y se sienten más seguras y confiadas, campo donde los hombres no lo entendemos muy bien y cometemos muchas torpezas. Debido a ello es la razón principal de porqué permanecen esclavizadas mentalmente al culto que las ha cautivado. (Salvo por esta desgracia sobre la cual no son culpables en nada, me encanta como son las mujeres, por lo que por favor no interprete mal lo que digo si usted es una fémina.)

Combinando tales tendencias y situaciones con las incertidumbres de la existencia, la grandiosidad del universo, la complejidad de la vida, los hechos sobrenaturales, las experiencias personales de dolor y sufrimiento; llevan a la mayoría a una cierta complacencia de lo incomprendido y una aceptación tácita o sumisa a las autoridades de cualquier religión a la que pertenezcan o hallan adoptado. Inclusive, hasta muchos hombres son llevados posteriormente pos sus mujeres al culto, influenciados más por la incomprensiones y la amable conducta de ellas para conquistarlos que por el saber.

¿Y el raciocinio, la capacidad crítica para evaluar las ideas, las enseñanzas y los argumentos que las apoyan? Simplemente quedan de lado porque en su mayoría son superiores a su propia capacidad por juzgarlas, y si de alguna manera pudiera hacerlo, enfrentarse después de varios años a ciertas modificaciones comprometedoras y hasta vergonzantes de su vida suelen ser más poderosas que la verdad misma.

Si usted todavía no es un Testigo de Jehová o un militante religioso, "narcotizado" por dogmas o verdades reveladas, pero ellos lo están molestando, o tratando de persuadir a algún miembro de su familia, o mejor aún, usted está estudiando con ellos o tiene familiares en esa religión que tratan de persuadirlo, lea los documentos que presento en la página principal, trate de comprenderlos (me he esforzado por ser lo más docente posible, repitiendo varias veces los pensamientos y las razones), y una vez que los discierna y entienda, enfréntelos sin temor alguno. No entre en polémicas ni discusiones. Si son Testigos de Jehová, sepa que en su mayoría son personas sinceras, por lo que ellas no tienen la culpa de lo que dicen, de hecho, siquiera lo entienden, simplemente creen estar en lo correcto y que su literatura impresa bajo la guía de Dios lo avala por completo. Invítelos amablemente y trate de razonar con ellos. Ante las primeras preguntas bien hechas, ellos le dirán que le traerán información más tarde para contestarle a sus preguntas. Entonces, sea enfático y dígales que solo la considerará si ellos las entienden también. En su defecto, que vengan acompañados de alguien capaz, reconocido por ellos mismos como conocedor sobre el tema. De lo contrario no estará dispuesto a aceptar nada, haciéndoles saber que pueden estar engañados si no pueden contestarle en aquello mismo que afirman tenerlo resuelto. Sea que ellos mismos se consideren capaces o vengan acompañados de otras personas, trate que contesten al planteo sin desviarse a ningún otro tema. Si no pueden contestar satisfactoriamente el planteo, hágale saber entonces que lo que enseñan no es la verdad de nada, es solo una idea basada en conjeturas o falta de información. Ellos suelen decir que cuando halla mayor información, entonces es posible que tal noción cambie, afirmando con ello que todo lo que enseñan es honrado y honesto, y que la Biblia siempre dice la verdad. Entonces, simplemente demuela tal posición mostrando las claras evidencias de manipulación en la literatura que traigan sobre el tema tratado para convencerlo a usted, haciéndoles ver que tal información ya existe. Use para ello las evidencias que presento en éste sitio: http://elvelo.tripod.com.ar . Evite los debates teológicos como la Trinidad, el alma inmortal o la Navidad. Esas son tonterías que no merecen siquiera ser tratadas. Abóquese a los temas que son parte fundamental de su fe y no de la fe de otras religiones o de la suya, porque son todas vanas filosofías. Todas mienten o son divagaciones filosóficas imposibles de certificar. En los temas cruciales, como los que presento, muéstreles personalmente los pasajes contradictorios o las conclusiones mentirosas. Amablemente hágales saber que usted no puede aceptar algo que claramente es una manipulación, información carente de probidad, o charlatanerías sin sentido. Y menos si las tales son parte estructural de su fe religiosa. Si ellos se consideran probos en lo que afirman, pues entonces invítelos a que investiguen más sobre el tema y cuando se sientan capacitados para traerle la respuesta que vengan nuevamente. Por arte de magia, verá como simplemente se esfumarán. Usted no es candidato para su campaña.

De esa forma, poco a poco, se irá descorriendo el velo religioso. En la medida que muchas personas honestas y sinceras descubran por sí mismas que estaban en un error, lentamente dejarán sus actividades religiosas inútiles, y se volcarán a la consideración seria sobre nuestra existencia en esta tierra. Al final lo más probable es concluir que todos nos hallamos en incertidumbre sobre lo que hay más allá de la muerte, y que no vale la pena sacrificar una vida por ideas surgidas de conjeturas religiosas. Personalmente prefiero la libertad que me otorga tal conocimiento que hallarme esclavizado a alguna estructura  de devoción y pleitesía. Cuado analizo a las personas que se hallan en ella me siento mejor si al menos puedo llevar una vida con responsabilidad y dirigida hacia el bien personal y de mi familia sin tener que estar obligado a rituales, cultos o actividades propagandísticas absurdas o para el beneficio material de otros.

Por ejemplo, familiares y conocidos jehovístas me han dicho enfáticamente: "tú con tus ideas y yo con las mías". Cuando les pregunto "¿qué pasaría si leyendo en su literatura descubren que su organización les miente, les oculta la verdad y los convence para hacerles creer en lo que creen?" Me responden que en tal caso "la Biblia miente y Dios miente", algo imposible para ellos. Cuando los encaro directamente y les pregunto "¿estarías dispuesto a razonar sobre ello y a demostrarme que estoy equivocado en lo que afirmo?", sencillamente me responden: "No, no me interesa, porque siempre vas a querer tener razón aunque no la tengas. Además no deseo perder tiempo hablando con personas que hablan en contra de mi Jehová. A mi Jehová me enseña, me protege, responde mis oraciones, me ayuda, me da gozo, soy feliz así y moriré así. Jamás permitiré que cualquiera me haga dudar del amor de Jehová y de la fe que yo tengo en El."

Con ese criterio debemos aceptar el pluralismo religioso, algo que los mismos jehovístas aceptan pero no comparten, más bien lo condenan. El asunto es sencillo. De la misma manera un evangelista responde: "El Señor me ha guiado y mostrado el camino de salvación". "¿De qué manera?" le pregunto. "Mi esposa estaba muy enferma, y unas amigas la invitaban a buscar la ayuda de Dios. Al principio yo no quería, pero mi esposa insistió que con probar no perdemos nada, entonces fuimos a la Iglesia y el pastor oró al Señor y mi esposa se sanó. Algunos pueden decir que no creen en milagros, pero para mi y mi esposa fue un milagro de Dios. Estamos muy agradecidos al Señor, y seguiremos el camino de salvación que nos ha señalado." Cuando le menciono que los jehovistas afirman que ese poder viene del Diablo, ellos se enfurecen y afirman que los Testigos de Jehová son del Diablo. En otro caso surgió el asunto del diezmo, porcentaje que deben aportar de su sueldo a la Iglesia otro grupo religioso de la localidad. Era evidente, pues todos lo sabíamos, que el pastor de esa iglesia era un sinvergüenza que vivía muy bien a costa de los crédulos. ¿Hasta llegó a decir que no existe mejor negocio que montar una iglesia! Cuando quise mostrarle esa realidad de su religión me contestó: "Lo que pasa es que ustedes ven las cosas de otra manera. Cada cual tiene una relación con el Señor, y cada cual será responsable ante Dios por su conducta. Si el pastor es como usted dice, no estará mucho tiempo. Pero nosotros no podemos dejar de pagar el diezmo, porque es un mandato del Señor que está muy claro en la Biblia. El Señor nos bendecirá con salud y bienestar si cumplimos, porque todo es para El, pero dejará que nos enfermemos o padezcamos los males de Satán si no cumplimos de buen corazón y con fe." En otra ocasión un Pentecostal, cuando le planteé que Dios requiere adorarlo con verdad según rezan en la Biblia, y eso significaría que no pueden existir tantas doctrinas que separen a los cristianos en tantos diferentes -ismos e -istas, directamente me contestó que para el la verdad era muy clara. "¿Cuál verdad y de qué manera?" le pregunté. "Mire-me contestó-yo hace unos años me hallaba esclavizado a la bebida, era mi debilidad. Vivía borracho, mi casa era un infierno. Un buen día un compañero de trabajo me invitó a la Iglesia, donde me aseguró que allí el Señor me ayudaría. Yo no le hacía caso, le decía que para mí las religiones eran una pérdida de tiempo, que el mundo no tenía arreglo. Pero debido a su insistencia y al reconocer que yo no quería seguir así como era mi vida con el alcohol, un día fui. A partir de entonces, después que le oré a Dios para que me ayude, sentí cómo me dio fuerzas hasta que finalmente dejé la bebida. Hoy soy un hombre nuevo, feliz. Hace seis años que no pruebo una sola gota de alcohol y mi casa es otra. Esa es mi verdad, y yo doy gracias al Señor, porque me ha curado. Siempre que puedo voy a la Iglesia a escuchar Su Palabra, porque ella siempre me guía en este mundo oscuro donde el Diablo continuamente hace sufrir a la gente." Una católica en otra ocasión me confesó: "Para mi la Virgen es todo. Ella me ha guiado y me ha dado lo que le he pedido. Nunca dejaré a mi Virgencita, la Madre de Dios. No me interesa lo que usted diga sobre ella." En otra ocasión, otra mujer católica que participaba en curaciones de fe, cuando le mencioné que los testigos de Jehová señalan de acuerdo con la Biblia que tales poderes curativos realizados en el nombre de Dios no ocurren por su intervención sino que son usados por el mismo Diablo para engañar a la gente religiosamente, me miró fijamente y me contestó: "Si fuera por el poder del Diablo no sería para el bien, porque todo lo que el Diablo hace es para causar daño. Todo lo bueno solo viene de Dios. Es imposible, es una mentira eso que dicen los testigos de Jehová por ahí."

Ante casos como los presentados, de lo que existen por miles, la pregunta clave sería: ¿se le puede ofrecer algo mejor a esas personas? Todas estas experiencias suelen ser motivo de burla y desprecio por parte de ciertos bandos religiosos contrarios, en especial de los testigos de Jehová, los cuales presumen tener un conocimiento superior a todos. En cambio, para la mayoría de las confesiones son hasta aceptadas como distintos caminos del Señor. Cada una tolera las ideas y experiencias religiosas de los otros en una suerte de situación confusa ineludible. Argumentan  que Dios acepta a todos sin importar la religión a la que pertenezca cada uno mientras sean personas sinceras y practiquen el bien. ¿Que hay de los -ismos no cristianos? También podríamos encontrar miles de experiencias parecidas. Tal parece que a Dios no le importa el pluralismo no solo en el cristianismo sino a nivel mundial, donde pareciera que no solo lo acepta sino que hasta promueve tal diversidad. Lo más insólito en el caso del cristianismo es que todos se basan en el mismo "manual", la Biblia, pero cada rama posee su propia manera de entender y llegar a Dios y de acariciar una esperanza distinta. 

Un aspecto que siempre me llamó la atención respecto a tal diversidad, es que cada una parece coincidir o encajar con las necesidades y capacidades mentales de los devotos que las conforman. Parecen como "anillo al dedo", hechas a la medida, donde cada cual acopla perfectamente con cada particularidad de la diversidad humana. Son como puestos en una feria donde todos pueden obtener lo que buscan si tan solo recorren un poco hasta hallar lo que desean.

Si debemos aceptarlo como es, entonces, ¿qué importancia puede tener una religión respecto a otra salvo la inclinación individual o la proyección cultural ya establecida? Se torna en un asunto subjetivo, independiente de una realidad universal, transformando la verdad en una experiencia personal, una vivencia propia, una verdad cuyo contenido es indiferente a la verdad de los demás, sin importar que se contradiga o anulen entre sí. Ante semejante situación carece de sentido preguntarse sobre la razón de nuestra existencia, porqué existe tanta confusión y cuál es el sentido de la existencia del mal, la crueldad, la miseria, el dolor, las guerras, las depravaciones y el sufrimiento inescapable. No tiene sentido hallar una respuesta "correcta" producto de alguna "revelación inspirada" porque no existe, y si existiera, nada tendría que ver con lo que preguntamos. Es obvio que la intención de tales preguntas es obtener la negación de tales situaciones angustiantes, una manera indirecta de manifestar una no aceptación de las mismas. La pretensión consiste en encontrar algo que permita resolver el conflicto, no perpetuarlo. Pero si aceptamos las "respuestas" parciales los mismos se mantienen vigentes.

En consecuencia, soy muy enfático en este asunto: las religiones son el reflejo de nuestra ignorancia, y son enredos inútiles si les damos más atención de la que merecen. Nos señalan el camino de la responsabilidad individual sin la necesidad de esa mamadera o teta espiritual eternodependiente. El verdadero alimento se halla en nuestra propio desarrollo intelectual que nos permita superar la dependencia religiosa. Pero claro, el camino no es fácil, y es posible que muchos tengan que recorrer largos caminos de esclavitud y desengaños. La humanidad ha recorrido un largo camino y tenemos un historial monumental y el conocimiento alcanzado en la actualidad posee un nivel jamás antes visto. Por eso, si le preocupan asuntos religiosos, estudie, investigue, analice, pero nunca se esclavice a ningún culto de salvación. Tenga en cuenta que aquellos que más se precian de honrados y honestos para que usted se ate a una vida de entrega para hacer la "voluntad de Dios" son los que más tuercen, manipulan y engañan para que las personas sencillas en vez de poder crecer en capacidad e inteligencia queden atrapados en un círculo religioso inútil, salvo para quienes lo administran, que dicho sea de paso, no puedo tolerar su hipocresía. Esas personas quedan atrapadas en una telaraña de la cual no pueden liberarse porque al mismo tiempo han sido convencidas que se hallan en el mejor lugar de su vida. Pienso que debe existir otra manera de educar las generaciones futuras sin tener que recurrir a cuentos, mitos ni leyendas que induzcan a los adultos a la fantasía inútil y muchas veces controversial y provocadora de conflictos. Si la honradez y probidad no es lo más esencial salvo como propaganda para atrapar ingenuos, entonces es probable que nada sea realmente importante en esta vida, salvo nuestro bienestar presente a costa de cualquier precio conveniente. Por nuestro propio bien debemos pensar de manera diferente, pero sin la dependencia religiosa.

Si usted ya es un testigo de Jehová y no se siente feliz de serlo, no simule más y deje de serlo. Tómelo como alguien que ya se ha sanado de su enfermedad existencial gracias al "tratamiento" recibido con la "medicinas" 'homeoespirituales' administradas, gracias a las cuales alcanzó la curación completa. Ahora está fuerte y sano para enfrentar esta vida ambigua de la manera más inteligente. Olvídese de su "voto" bautismal. Considérelo como una necesidad solo para aquellos que todavía siguen enfermos, debilitados por el virus de la ingenuidad y niñez espiritual. Déjelos que ellos sigan con su medicina, obligados a ese tratamiento aislado del mundo real, son ellos los que deben cumplir con ese "voto" hasta que alcancen la curación, si es que de alguna manera lo logran algún día. No se amargue, al menos una nueva ventana se le ha abierto, una nueva visión más libre y hermosa por su estado salvaje se le ha develado, una puerta a una actividad nueva y refrescante se le abre. ¡Aprovéchela! Dedíquese a lo que más le guste, lo que nunca pudo hacer por hallarse "hospitalizado" pocos o tantos años, y disfrútelo. Mantenga su responsabilidad fuerte y su respeto hacia los demás como nunca lo había tenido quizás, no trate a otros de manera rencorosa ni vengativa, no desprecie a los ingenuos ni a los ignorantes y no entre en pleitos con los atorrantes y sinvergüenzas. Sea libre y feliz del temor a deidades vengativas. Ríase de la vida y disfrútela todo lo que mejor pueda, que es muy poco. Si tiene dudas, analice este sitio, reflexione y arribe a una conclusión valiente. Si todavía piensa que me equivoco, escríbame y cuénteme porqué. Es probable que en los distintos documentos aparezcan las evidencias con una crudeza tal que pueda parecer una manifestación negativa del ánimo. Tómelo como quiera, pero no se sienta afectado por ello, porque los aspectos negativos de la existencia abundan por todos lados. No doy consejos a nadie, simplemente señalo cuál es la senda que lleva adónde otros preguntan, molestándome al ver cómo otros indican caminos errados. Debido a mi inexperiencia, falta de conocimiento y carga cultural durante la juventud fui engañado imaginando me decían la verdad. Pero ahora soy un desengañado, aunque tuve que sufrir una amarga y profunda desilusión. Soy un caminante que ha vuelto de esos caminos por los que fui guiado, y ya he visto adónde se dirigen. Por lo demás procure la libertad que otorga el conocimiento, halle la amistad de amigos en los que pueda confiar, procure la felicidad que proporciona la responsabilidad y el trato amable y huya de los conflictos y reyertas de los ignorantes. Para todos mis más sinceros deseos de bienestar y alegría profunda. ¡Felicidades!

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