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¡Oye!, saca filo conmigo.

Durante muchos años me han preocupado los temas existenciales. La religión no pudo escapar a ello, porque es el recurso usado por la humanidad para tratar de brindar respuestas a las preguntas difíciles.

¿Que he hallado después de todo? Pues, a decir verdad, encontré el gran disfraz. Toda y cualquier religión es en el fondo la vía o canal humano para tratar de escapar de la realidad llegando a imaginar otra distinta. Nadie sabe nada ni entiende nada aunque muchos hablan con gran seguridad. Solo he llegado a darme cuenta que la incertidumbre continua.

He analizado diversas religiones, he conversado con muchas personas sobres sus creencias, he leído mucha literatura de distintas procedencias. Nadie dice nada concluyente aunque lo asegura, y nadie asegura nada sin hallarse inseguro en el fondo. La fe, esa poderosa fuerza motora, no se basa en verdad alguna, más bien parece ser el producto del anhelo humano por comprender lo incomprensible basado en oscuras y misteriosas fuentes y en leyendas que no puede verificar, pues traicionaría al mismo tiempo esa misma fe. Fe y tiempo (lea "credulidad" y "paciencia") son los elementos imprescindibles que los devotos atesoran. ¿Conocimiento? Solo "material doctrinario", pero muy poco de racionalidad. De hecho, hasta traiciona la intuición.

Por supuesto, no es mi intención despreciar las buenas cualidades y virtudes que toda religión pregona. No obstante, debo manifestar cuando las traiciona, y cada cual a su manera.

Principalmente, en el mundo occidental, existen diversas religiones cristianas, algunas menos comprometidas con la Biblia y sus directrices y otras muy ligadas al asunto. La Biblia sin duda es el principal libro de texto, aunque la mayoría siquiera lo ha leído alguna vez. Las personas, en materia de fe, son generalmente poco interesadas en el tema, y son de cierta religión más por herencia o cultura que por convicción.

No obstante, existen grupos muy comprometidos con doctrinas y posturas religiosas, alegando ser verdaderos "cristianos", que luchan en una especie de cruzada personal por "salvar" las almas de los otros, haciéndoles creer que están en las garras de farsantes, calificándolos de "cristianos de imitación", "adoradores de demonios" y cosas por el estilo. Algunos son tan agresivos que publican abundante literatura que los fieles seguidores llevan a diario a la gente con el noble propósito de salvarlos de la segura destrucción que este mundo muy pronto tendrá. ¿Cuál es su principal libro de texto? La Biblia, claro. Todo lo que dicen aseguran que se halla en la Biblia. Sin embargo, analizado de manera imparcial es en gran parte producto de su imaginación, por la cual al leerle partes de la Biblia a la gente la interpretan y acomodan de tal forma que llegan a convencer a los profanos que eso es lo que la Biblia enseña. De allí que luego advierten que aquellos que rechacen esas "evidencias", dogmas o doctrinas es porque son "malvados", dado que se "oponen" a la Biblia. En fin, todo un juego maestro de palabras, cuyo resultado al final de cuentas es percibir algún dinerillo y "contribuciones" para la obra. Los evangelistas y otros recogen el "diezmo", los católicos perciben "limosnas" además de exenciones y aportes del estado, los ortodoxos y fundamentalistas pasan el plato o sencillamente "cobran" en un "improvisado" stand de distribución. Negocitos por acá intereses por allá, todo para el noble propósito de salvar las almas y engrandecer a Dios.

¿Por qué digo tal cosa? Primero, porque es verdad. No existe organización religiosa que no perciba dinero de sus fieles o de otros medios. Claro, "es necesario". Pero, ¿para qué? ¿Para mentir y engañar a la gente con tonterías? No queda otra otra, porque si les dijeran la verdad, se acabaría el negocio. Pero hay algo más que eso, y ese si es un asunto serio. En el fondo la gente necesita de alguna fe para poder escapar de este mundo que nos desagrada y al mismo tiempo que nos de una motivación hacia algo mejor. Otras personas se hallan amargadas y apesadumbradas por diversas razones, o quizás en situaciones muy difíciles o perjudiciales, y un buen placebo religioso que la convenza puede ayudarle a superar su trance y hasta mejorar notablemente su vida y de otros que le rodeen. Esto que digo puede ofender a muchos, especialmente a aquellos que creen que "tienen la verdad". Pero yo veo que nadie "tiene la verdad". La verdad no existe en religión alguna, todas son una colección de cuentos e idealismos alejados de la auténtica realidad, por lo que no dejan de ser un conjunto de buenos deseos, producto de los anhelos humanos en combinación con entes sobrehumanos, mediante los cuales se generan toda clase de conceptos y creencias positivistas sobre el futuro a partir de un marco debidamente encorsetado del presente, en el cual se justifican las actividades pecuniarias para el beneficio de algunos pocos a cambio de algunas mejoras.

¿No estás de acuerdo? ¡Te felicito! Entonces trata de considerar los diversos temas que expongo en este sitio para probarte. ¿Te parece que exagero? Hazlo igual. He analizado las prédicas de ciertas religiones protestantes y he hallado como las religiones manipulan, ocultan evidencias, confunden y hasta mienten deliberadamente para convencer a sus fieles o a los "favorablemente dispuestos". No voy ha sacar los "trapitos al sol" de todas y cada una de las facciones religiosas, porque en la mayoría es tan evidente sus mentiras que su hipocresía se halla como expuesta en una vidriera como interesante artículo que ofrecer. Además, estaría mil años hablando o escribiendo. Trataré de concentrarme en unas cuantos aspectos claves divulgados por cierta organización que suele ser considerada por muchos, y donde ella misma se proclama, como la única que enseña la verdad de la Biblia. 

Para la mayoría no les resulta sencillo descubrir los engaños porque se hallan muy bien elaborados. Además, debo decir que la gente, lamentablemente es tan poco racional que está dispuesta a creer en casi cualquier tontería sobre la base del temor y la incertidumbre. ¡Y estos dos últimos elementos sí que son bien reales! Si a ello le agregamos la operación de "fuerzas o inteligencias sobrehumanas", es muy fácil comprender la razón del porqué la gente en su mayoría suele acatar las órdenes y obedecer aunque no entienda bien el asunto. Cuando se mezcla el afán de superación, las hermosas e increíbles promesas, los beneficios tangibles presentes, la realidades morbosas que acechan y las "razonables" doctrinas recibidas, las personas terminan sugestionadas por lo invisible encerradas en un programa que la encauza en cierta dirección de la cual les resulta muy difícil cambiar.

Todavía no puedo comprobar si en verdad el ser humano necesita de semejantes artimañas para superar su vivencia. De acuerdo a la historia y a las evidencias presentes, parece que es irresistiblemente inclinado a lo religioso y desgraciadamente dominado por ello. Pero vaya donde vaya, en el fondo ninguna religión representa lo auténtico de nada, salvo su poderosa influencia que cada ser humano percibe. Debo reconocer que admitir semejante situación puede ser trágico para muchos. Después de todo nuestra existencia no seria más que una simple vida que terminará en unos cuantos años. Pero, si cualquier esperanza se sustenta en cuento, ¿qué podría indicar que su cumplimiento no lo fuera también? Descubrir semejante situación puede ser desesperante, pero después de todo creo que es mejor que vivir engañado. Y existen engaños peores que la enfermedad, aunque hay otros que podríamos calificar de inocuos, hasta beneficiosos, pero en el fondo falaces. Al fin y al cabo, si alguien es responsable de nuestra existencia desde una esfera sobrehumana, su responsabilidad es ineludible. Mientras tanto, es decir, mientras vivamos, aquellos que puedan superar esta soledad existencial sin llegar a la locura, necesitan elementos que le permitan mantenerse contentos y satisfechos para poder llegar a feliz término. Una vez que pasó, ya no habrá nada de que preocuparse.

¿Cuáles valores fundamentales adopto para enfrentar la confusión religiosa? La honradez y la racionalidad. Si estos elementos no son importantes, entonces nada es importante. Si aquellos que afirman defender tales virtudes no están dispuestos a considerar sus creencias y discernir que otros les pueden haber mentido en aquello que les han inculcado como probo o auténtico, entonces no tiene sentido su fe. La fe solo puede descansar, no por supuesto en el conocimiento pleno, sino en la honradez y racionalidad de quién la transmite también. Por eso, este sitio surge como consecuencia de la existencia de faltas a la honradez en lo referente a la enseñanza de la Biblia como autoridad divina.

Aquellos que son la autoridad oficial de cualquier organización religiosa deben demostrar su propia humildad. Si en algo se equivocaron, deben admitirlo con franqueza y estar dispuestos a rectificarlo, si es que en realidad existe un Dios que "es amor" y amante de la verdad y la Biblia enseña "la verdad". Deben hacerlo pronto, al momento que las evidencias se presentan, no siglos después. Si en cambio permanece la arrogancia, la pertinacia, la obtusión, el engreimiento, la indiferencia; entonces todo es mentira. Pretender que dicen la verdad aunque las evidencias las contradigan sobre la base de la insignificancia humana frente a la grandiosidad divina es un recurso estúpido frente a las miles de religiones existentes. De ser así, la Biblia puede servir hasta para enseñar música. Por eso, si ante la defensa de querer demostrar que solo han expresado lo que creyeron correcto en su momento y que en aquello en que continúan insistiendo también lo es, pero para lograrlo se descubre que deliberadamente recurren al ocultamiento, manipulación y mentiras para aparentar otra cosa, entonces tal religión es pura fantasía y un gran embuste. Si ninguna religión hasta el presente ha podido brindar las respuestas que satisfagan el intelecto de las personas, es porque nunca lo harán. Edifiquemos un monumento a la falsedad y adorémoslo.

He considerado algunos temas mediante los cuales se pueden apreciar claramente estas situaciones. Elegí a una organización religiosa que se ha promocionado en ser la más elevada defensora de la Biblia como la palabra de verdad de Dios. Muy pocos en el mundo occidental los desconocen, se presentan a menudo en las casas de las personas ofreciéndoles literatura, siendo su principal misión enseñar la "verdad" acerca de Dios y sus propósitos a todas las personas que deseen escuchar. La sinceridad y honestidad de sus miembros en sus creencias es incuestionable. También la conducta de sus fieles en su mayoría es digna de elogio. ¿Qué mejor elemento para verificar la calidad de la doctrina y la misma Biblia? También, a partir de tales temas he sentido la necesidad de expresar algunos pensamientos, producto de mi propia necesidad de razonar. Todo va para cualquiera que busque sacarse filo, si es que cree tener alguno.

Para conocer estos temas volver atrás y puntear los vínculos en "Descubriendo el engaño" o los otros temas presentados.

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